El 51,7% de los ciudadanos de Andalucía son adherentes a los tratamientos, una situación muy similar a lo que ocurre en el resto de comunidades autónomas, ya que a nivel nacional la tasa se sitúa en un 51,6%, según el Análisis Nacional de la Adherencia al Tratamiento en Patologías Crónicas del Grupo OAT (Observatorio de la Salud). Éstos y otros datos han sido abordados en una jornada organizada en el Hospital Universitario Virgen Macarena, de Sevilla, por el Grupo OAT con la colaboración de la Consejería de Salud y Familias.
El consejero, Jesús Aguirre, que ha participado en el
encuentro, ha explicado que “abordar la falta de adherencia al
tratamiento es una de las líneas prioritarias de trabajo
de esta Consejería ya que, por un lado, ésta provoca que no se cumplan
las expectativas del paciente que lleva aparejado la toma de sus
medicamentos, luego perjudica seriamente la salud; y por otro, si los
medicamentos que se prescriben no son tomados, se incrementan los
costes”. Igualmente, para el titular de Salud y Familias es imprescindible empoderar al paciente para
que el diagnóstico y el tratamiento sean eficientes, además de implicar
en el seguimiento farmacoterapéutico a los farmacéuticos: “Los
farmacéuticos tienen que implicarse como mediadores en salud y ser
expectantes y vigilantes para ayudar a los pacientes a que cumplan con
los tratamientos prescritos por los facultativos”.
Por su parte, José Luis Casteig, presidente CEO del Grupo OAT, ha señalado la importancia de desarrollar programas de mejora de la adherencia
en los que participen equipos multidisciplinares y estén incluidos
planes de formación e información a pacientes y la utilización de la
tecnología adecuada, para así mejora también la comunicación. “Desde el
Grupo OAT estamos convencidos de que la puesta en marcha de este tipo de
programas/planes logrará mejorar la adherencia y, por lo tanto, la
salud de los pacientes; además, se podrían reducir los costes sanitarios
provocados por esa baja adherencia, un reto que todas las comunidades
autónomas deberán afrontar y, por lo que hemos percibido, está muy
presente en el equipo de la Consejería de Salud y Familias de la Junta”,
ha subrayado Casteig.
Resultados descriptivos regionales
El Análisis Nacional del OAT ha sido realizado en 132 oficinas de farmacia repartidas por todo el territorio del Estado a 6.150 pacientes
en 12 problemas crónicos y ha analizado 38 variables, lo que permite
obtener información más específica y relevante sobre los perfiles de
pacientes no adherentes por patología.
En el caso Andalucía, la tasa de adherencia más elevada se da en enfermedad cardiaca (57,8%) e hipertensión (52,4%); otras patologías como diabetes (49,8%) o colesterol (49,2%) están cerca de la media. Por el contrario, los porcentajes más altos de incumplimiento se sitúan en osteoporosis,
patología en la que tan solo hay un 46% de pacientes adherentes, EPOC
(46,3%), enfermedad reumática (46,8%) y depresión (47,5%).
La encargada de presentar estos datos ha sido Carmen Valdés,
vocal del Comité Científico del Grupo OAT, quien además ha puesto en
valor la relación entre seguir hábitos de vida saludable y la mejor adherencia a los tratamientos,
tal y como se ha podido extraer del estudio. Así, los datos que ha
detallado la doctora muestran que en Andalucía aquellos que realizan
actividad física son adherentes en un 64,8%; lo mismo ocurre con los que siguen dieta, adherentes en un 55,3%, y quienes no fuman, pues el porcentaje de cumplidores en esta comunidad es del 53,8%.
En cuanto a los motivos de la falta de adherencia, el olvido de la toma fue uno de los mencionados en un 29,9% de los encuestados. Además, el 21,1% contestó que abandona la medicación si empeora y un 18,8% lo hace por mejoría; otra de las razones fue no cumplir el horario en el 14,8% de los casos.
Un dato relevante de la encuesta es el relacionado con la información, ya que un 41% de los andaluces desea más información sobre su enfermedad y su tratamiento, muy en sintonía con la media nacional (44%).
Tras la exposición de la doctora Valdés ha sido el turno de
Emilio Márquez, médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
del centro de salud Molino de la Vega de Huelva, quien ha ofrecido las claves para desarrollar un Programa de Adherencia:
“Algunas de las claves para poner en marcha un Programa de Adherencia
serían que apareciese en la historia si el paciente es adherente o no a
la medicación y si está bien o mal controlado, y que todo ello lo sepa;
hacer educación sanitaria (enfermeros y farmacéuticos); actuar sobre los
olvidos y simplificación y aumentar el tiempo de consulta en Atención
Primaria a 8 minutos, entre otras”.
Cómo es la adherencia en ciertas patologías
Una vez abordados los datos de manera global se ha pasado a
analizar la adherencia en tres patologías concretas: vejiga hiperactiva,
osteoporosis y enfermedad cardiovascular.
Pedro Blasco, urólogo y responsable de la Unidad de Urología
Funcional del Hospital Universitario Virgen de Valme ha expuesto su
experiencia en vejiga hiperactiva, abordando las principales
problemáticas de esta enfermedad prevalente e infradiagnosticada. “La
incontinencia en general es cara, sobre todo si no se trata, por lo que
debe ser abordada desde un enfoque interdisciplinar en el contexto de
afectación de calidad de vida”, ha resaltado el doctor Blasco.
Por su parte, Miguel Ángel Colmenero, jefe de la UGC de
Medicina Interna del Hospital Universitario Virgen Macarena, ha
comentado el impacto que puede tener una Unidad de Prevención de
Fracturas (FLS) en osteoporosis, teniendo en cuenta que estas son
dispositivos eficaces en prevención secundaria de fracturas, valoración e
inicio de tratamiento preventivo y adherencia al tratamiento. “La
presencia de una enfermera gestora de casos que haga seguimiento
telefónico del paciente mejora la adherencia -según el doctor
Colmenero-. Además, la conexión con Atención Primaria es esencial para
el funcionamiento de una Unidad FLS y para la continuidad asistencial”.
Por último, la adherencia al tratamiento en enfermedades
cardiovasculares ha sido abordada por Gonzalo Barón, especialista del
Servicio de Cardiología en el Hospital Virgen del Rocío (Sevilla) y
profesor asociado de Cardiología de la Universidad de Sevilla. El doctor
Barón ha hecho un recorrido por dos de las principales problemáticas
que se dan en estas enfermedades: la falta de adherencia a los
tratamientos por parte de los pacientes y el no seguimiento de las guías
clínicas por parte de los especialistas. “También hay una parte de
responsabilidad porque los médicos no siempre somos adherentes al 100
por ciento a las recomendaciones de las guías y esto tiene consecuencias
importantes”, ha recalcado el doctor.
Consecuencias y soluciones
Durante la jornada también se ha desarrollado una mesa
multidisciplinar sobre las consecuencias y las posibles soluciones de
este problema de salud, en la que diferentes agentes han podido expresar
su punto de vista.
En representación de la Administración, Carlos García,
subdirector general de Farmacia y Prestaciones del Servicio Andaluz de
Salud, ha mencionado la necesidad de poner ciertos medios mediante los
que se intente disminuir la falta de adherencia, teniendo en cuenta que
todos los pasos desde el diagnóstico son importantes. Con él ha
coincidido Emilio Márquez, que también ha participado en esta mesa,
poniendo en relieve la necesidad de poner en marcha una intervención
política sanitaria en este ámbito.
Por su parte, Manuel Ojeda, vicepresidente del Colegio de
Farmacéuticos de Sevilla, ha destacado el papel de la oficina de
farmacia dentro del equipo multidisciplinar que atiende al paciente
crónico. En el ámbito hospitalario, Miguel Ángel Calleja, jefe de
Servicio de Farmacia Hospitalaria del Hospital Universitario Virgen
Macarena, ha hecho hincapié en el papel del farmacéutico de hospital y
su rol de vital importancia en la mejora de la adherencia de los
pacientes a su tratamiento.
En el desarrollo de esta mesa también ha participado Carlos
Domínguez, responsable de Cuidados de Enfermería del Servicio de
Farmacia Hospital Universitario Virgen Macarena. Domínguez ha defendido
la puesta en marcha de diferentes estrategias para facilitar la
adherencia a los tratamientos, ya que ésta repercute en diferentes
dimensiones. Esto para los pacientes es fundamental, tal y como ha
apuntado Tati Picazo, presidenta de la Asociación de Autoinmunes y
Lúpicos de Sevilla (ALUS), quien considera que la formación, una buena
relación profesionales sanitarios-pacientes y avances en la
investigación científica son imprescindibles para mejorar las cifras de
baja adherencia. También en representación de los pacientes, Pablo Beca,
presidente de la Asociación para la lucha contra la Enfermedades
Renales (ALCER GIRALDA), ha hecho un recorrido de lo que supone el
incumplimiento en los tres estadios de la enfermedad renal, en los que
se da un elemento común ya mencionado anteriormente: impacto en la
calidad de vida.