Los alumnos del taller municipal de Encuadernación mostrarán los trabajos realizados durante el curso. A pesar del innegable auge de los medios audiovisuales y de lo que ha supuesto el advenimiento de las nuevas tecnologías en nuestra sociedad, es evidente que el libro, por su tradición y especialmente por su significación, es y seguirá siendo la herramienta fundamental de la difusión y transmisión del saber y de la cultura. Además de ello, el libro, al margen de su contenido, también puede ser portador de valores estéticos.
Si hay un aspecto en el libro que de alguna manera prevalece sobre los demás es, sin duda, la encuadernación. Se trata de un vestido que lo protege y lo hace bello y que, en cierto modo, nos da idea de su contenido.
Encuadernar un libro no sólo supone el deseo de conservar sus páginas, un libro es también un soporte plástico que la encuadernación utiliza como medio de expresión artística. Durante mucho tiempo, la encuadernación ha sido fiel a los modelos clásicos, pero ahora, adscrita a los cánones de la modernidad, ha adquirido un vigor y una independencia que permite incluirla en el complejo cuadro del arte actual.
Por su parte, el taller municipal de Grabado, único de sus características en la provincia de Málaga, fue creado hace ya más de veinte años. Por él han pasado numerosos artistas nacionales e internacionales, así como aficionados que han recibido una formación que les capacita para la práctica de las diferentes técnicas calcográficas.
Aguafuerte, aguatinta, barniz blanco, punta seca, manera negra, azúcar, lavis, procedimientos de color, colagrafías y estampación son algunas de las técnicas que los alumnos del taller municipal de grabado aprenden durante el curso, donde también se favorece la experimentación.