Voto en blanco, nulo y la abstención, ¿a quién beneficia cada uno?

Aquellas personas que, por el motivo que sea, no quieran apoyar a ningún partido, se va a encontrar con tres posibilidades distintas de pode manifestarlo: La primera opción es votar en blanco, la segunda sería el voto nulo, o directamente no la abstención, aquí te explicamos en que consiste cada una de estas opciones:

Voto en blanco, nulo y la abstención, ¿a quién beneficia cada uno?

EL VOTO NULO

El voto nulo se produce cuando dentro del sobre hay algún objeto o símbolo ‘de más’, es decir, cuando por ejemplo el sobre contiene más de una papeleta de dos candidaturas, aclarando que si las dos papeletas son de la mismo partido, este se considera un voto válido; cuando hay una papeleta y está se encuentra marcada más de una vez o cuando en el sobre hay algún objeto o frase que no debería estar ahí. Estos votos se consideran como «voto emitido no válido» y no cuentan para realizar el reparto de escaños, por lo que no benefician ni perjudican a nadie.

VOTO EN BLANCO

El voto blanco, por su parte, se da cuando dentro del sobre no hay nada. Es decir, una persona ha ido hasta el colegio electoral y en su sobre no ha metido ninguna papeleta. Según la actual Ley Electoral española, esta clase de voto se considera válido, por lo que se suma a los votos obtenidos por las diferentes candidaturas para hacer el reparto de escaños. Esta clase de voto tiene un significado claro: al igual que el voto nulo se considera de «enfado», el voto en blanco transmite la idea de que la persona está de acuerdo con el sistema electoral pero «no le satisface ninguna opción política actual».

LA ABSTENCIÓN

La abstención es simplemente no ir a votar ni, lógicamente, no ejerciendo el derecho a votar. Al no haber voto, éste no se suma y no afecta a los resultados.

 

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