EXPOSICIÓN ANTOLÓGICA DEL PINTOR MANUEL ARCORLO EN LA REAL ACADEMIA DE BELLAS ARTES DE SAN FERNANDO 23 DE ENERO, JUEVES, A LAS 12.00 HORAS

Entre el 24 de enero y el 8 de marzo la Real Academia de las Artes de San Fernando acogerá en su sala principal una exposición antológica del pintor y académico Manuel Alcorlo (1935), uno de los más grandes dibujantes españoles,con una carrera larga y prolífica, que atesora centenares de dibujos, pinturas, aguafuertes, ilustraciones de libros y pinturas murales.

La exposición, con coordinación de Rosa María Recio Aguado, y diseño y dirección de montaje de Daniel Nicolay y Almudena Palancar Barroso, es un breve acercamiento a los temas y técnicas recurrentes a lo largo de la carrera de Manuel Alcorlo desde su formación en la Academia de Roma hasta sus últimos dibujos.

Atento observador de gentes y paisajes, con una mirada tierna, fantasiosa, vitalista, compasiva o burlona, Alcorlo ha pintado su vida, que le fue ofreciendo la inspiración y el oficio, paso a paso, entrelazando su innato talento para el dibujo, los retratos de familia, el laborioso trabajo del grabado,  la música –que cultiva como melómano y como intérprete de violín─,  la literatura –acumulando lecturas de la brillante ilustración de libros-, y un riquísimo imaginario alegórico, con un bestiario particular e inagotable, que parece brotar del inconsciente infantil.

Aunque Alcorlo ha podido vivir siempre de su arte, sobre todo como retratista, ha forjado una carrera única y solitaria, con una arte figurativo y descriptivo anclado en el magisterio goyesco ─Goya ha sido su gran maestro─, al margen de los dictámenes estéticos que se han sucedido en las últimas décadas.

Como señala el académico de Bellas Artes Víctor Nieto Alcaide en el catálogo de la exposición, “Alcorlo ha preferido rehusar la comodidad de las tesituras y hacer una pintura introvertida, íntima, recluida en sí misma, y al margen del turbulento mundo de las tendencias y corrientes. (…) Ha creado un mundo inédito, revelador de relatos plásticos nuevos, de gestos sorprendentes, y de actitudes y sucesos cotidianos cargados de un profundo humanismo. Sus cuadros aparecen poblados por una multitud de personajes bulliciosos y vitales con fisonomías expresivas e intrigantes de una humanidad nueva que protagoniza una representación de la vida de guiñol o de teatrillo popular.” Su universo, el Universo Alcorlo, nace siempre del impulso y del goce de crear con libertad un mundo propio, “un mundo que sirve de marco para proyectar en él sus sueños”, en las palabras de Rafael Moneo.

LA PINTURA DE ALCORLO: CRÍTICA Y SÁTIRA SOCIAL

La vena sarcástica de la pintura de Manuel Alcorlo hunde sus raíces en una España mítica, con antecedentes en el arte del aragonés Francisco de Goya y en la literatura periodística del madrileño Mariano José de Larra, así como en nuestro clásico autor de sueños, Francisco de Quevedo y Villegas.

Esta forma anacrónica de realizar el arte figurativo, fija desde hace años, su atención en una época ya obsoleta. Tanto Goya, como Larra, vivieron desde las inquietudes de sus respectivas generaciones, la crisis de carácter histórico producida por la Guerra de la Independencia contra los franceses, la vigilancia ideológica de la Inquisición y la persecución política de los absolutistas.

Manuel Alcorlo con el virtuosismo de un artista figurativo que domina con maestría el dibujo y la composición espacial de abigarrada densidad, retrata una sociedad burguesa decimonónica de caballeros con chistera y opulentas y enjoyadas damas de exagerado volumen físico. Es la misión fantasmagórica de una época ya pasada, pero que aún perdura viva en gran parte de la España más reaccionaria del siglo XXI.

El color y la musicalidad de los cuadros de Alcorlo hace que los cuadros exhibidos en su última exposición sean, además de una crítica social punzante, una fiesta para los ojos y los sentidos tanto pictóricos como de contenido moral y de las costumbres.

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