CONTINUAN A LA VENTA LAS ENTRADAS PARA LA PUESTA EN ESCENA, EL VIERNES, DE LA PRIMERA OPERA, “EUGENE ONEGIN”, DE LA TEMPORADA LIRICA 2009 EN TORREMOLINOS, MÁLAGA
El libreto es del propio compositor y de K.S. Shilovski y está basado en un poema de Alexandr Pushkin del mismo título.
De aproximadamente dos horas y media de duración, esta obra fue estrenada el 29 de marzo de 1879 en el teatro Mali de Moscú, un pequeño recinto del colegio imperial donde los protagonistas de la puesta en escena fueron un grupo de estudiantes, hasta que dos años después, el 24 de abril de 1881, fue estrenada en el teatro Bolshoi de Moscú.
La acción tiene lugar en una finca campestre cerca de San Petersburgo, en el año 1820, y el desarrollo de la obra se distribuye en tres actos muy concretos:
ACTO I.- Larina, ayudada por Filipevna, la vieja nodriza de sus hijas, está haciendo mermelada en una cocina portátil en el jardín. Dentro de la casa, las dos hijas de Larina, Tatiana y Olga, cantan un dúo, al que se agregan las voces de Larina, que recuerda su juventud y su matrimonio, y de Filipevna.
Se escucha ahora el canto de los campesinos; llegan a la casa y ofrecen a Larina una gavilla decorada como símbolo de la cosecha. Cantan y danzan en homenaje a la señora y después se marchan. Salen ahora Tatiana y Olga. Olga se muestra alegre. Larina dice a Filipevna que obsequie a los campesinos. Tatiana está triste: la causa es, dice, la novela que está leyendo.
Filipevna anuncia a Lensky, prometido de Olga, que llega acompañado de Onegin, un nuevo vecino al que aún no conocían formalmente. Larina y Filipevna dejan solos a los cuatro jóvenes y Tatiana se siente románticamente impresionada por Onegin, quien hastiado, adopta un tono ligero con ella.
Lensky y Olga, intercambiando frases amorosas, se alejan paseando mientras Onegin pregunta a Tatiana si no le aburre la vida del campo, a lo que ella responde que sueña despierta. La pareja se marcha dando un paseo. Vuelven Lensky y Olga y el galán declara su amor. Larina y Filipevna salen de la casa y llaman por señas a los jóvenes. Filipevna comenta para sí el aspecto encogido y tímido que muestra Tatiana: ¿no estará fantaseando ahora con el “nuevo caballero”?
La escena cambia entonces. Se traslada al dormitorio de Tatiana. No puede conciliar el sueño y deja que Filipevna le hable de su extraño matrimonio; después le pide que la deje sola. Entonces empieza a escribir una carta a Onegin, pero encuentra dificultad para expresarse como quisiera. En el escrito declara a Onegin su amor.
Entra Filipevna cuando empieza a amanecer. Tatiana entrega la carta a la anciana y ésta, al principio, pretende no darse por enterada del destinatario de la misma.
Al día siguiente, en un rincón apartado del jardín de los Larin, unas campesinas cantan mientras recogen bayas, y después, salen. Aparece Tatiana, muy agitada porque ha visto acercarse a Onegin. Éste se dirige a la muchacha en un tono cortés, pero frío, refiriéndose a la carta que le envió Tatiana y deja bien claro que él no corresponde a su pasión. La muchacha queda mortificada y silenciosa, en tanto que se escucha de nuevo el coro de las aldeanas.
ACTO II.- En casa de los Larin tiene lugar un baile para celebrar el santo de Tatiana. El capitán Buyanov está rodeado de chicas. Onegin baila con Tatiana mientras escucha a su alrededor comentarios acerca de él. Molesto, imagina gastar una broma pesada a Lensky, que le ha llevado a la fiesta. Así, saca a bailar a Olga, separándola de Lensky (“Permítame”) y flirtea con ella. Los alegres comentarios de los invitados se reinician después de que termina el vals. Entonces, Lensky se acerca irritado a Olga y Onegin, pero ellos inician otro baile.
Se adelanta entonces Triquet, el viejo profesor de francés, y entona una anticuada canción en homenaje a Tatiana.
Comienza un cotillón. Onegin y Lensky, que no lo bailan, discuten agriamente y Lensky reta a Onegin a un duelo. Larina protesta de que aquello suceda en su casa. “En su casa”, dice Lensky, recordando amargamente las felices estancias anteriores, y todos los invitados se le unen. De nuevo los ánimos se encrespan. Lensky llama seductor a Onegin y éste se lanza sobre Lensky. Los demás los separan y Lensky rompe su compromiso con Olga.
Al amanecer de la mañana siguiente, a la orilla del río, Lensky espera con su padrino, Zaretsky, la llegada de Onegin, con quien va a batirse en duelo. Zaretsky se retira y Lensky, solo, lamenta los pasados días dorados (“Qué lejanos, qué lejanos”) y piensa en Olga, a la que sigue amando.
Aparece Onegin, que no viene acompañado de un “caballero” como padrino, sino de su cochero, Guillot. Los padrinos se retiran para cumplir las formalidades del duelo. Lensky y Onegin cantan, separadamente y distantes el uno del otro, acerca de su reciente y ridícula enemistad.
Después de la tercera palmada de Zaretsky, los duelistas disparan, y Lensky cae al suelo. “¿Ha muerto?”, pregunta Onegin. Y Zaretsky lo confirma. Onegin queda horrorizado.
ACTO III.- Algunos años después. Onegin, que ha estado viajando largo tiempo por el extranjero, aparece en un salón de San Petersburgo en el que se celebra un baile. Está sonando una polonesa. Onegin, aparte, declara su aburrimiento y desinterés por lo que allí ocurre; de su pensamiento no se aparta el recuerdo de la muerte de Lensky.
Los invitados danzan una escocesa. Entra ahora el príncipe Gremin, que lleva de su brazo a su esposa, Tatiana, la cual conversa con los invitados, pero se ha dado cuenta de la presencia de Onegin. En conversación con éste, Gremin le manifiesta la felicidad que Tatiana le ha dado: “Ante el amor, todas las edades se someten”, Onegin y Tatiana dicen al príncipe, cuando éste los presenta, que se conocieron como vecinos en el campo, pero cuando la pareja se marcha, Onegin se da cuenta de la poderosa atracción que Tatiana ejerce sobre él.
Más tarde, en su casa, Tatiana, sola, tiene en sus manos una carta de Onegin. Y se dice a sí misma que su amor por él ha vuelto a renacer. Entra Onegin y cae de rodillas ante ella, que le pide que se levante, preguntándole por qué la persigue ahora. Aunque ella aparenta frialdad, cuando Onegin toma su mano y se le declara apasionadamente, vencida momentáneamente, deja escapar de sus labios un “Te quiero”.
Pero, a pesar de todo, no quiere traicionar a su esposo; pide a Onegin que se marche, y ella, a su vez, sale de allí. Onegin, vencido por la desesperanza, se marcha rápidamente.
Las localidades para la representación pueden ser adquiridas al precio de 60 €uros (Palco), 50 €uros (Fila A a Fila 12), 30 €uros (Fila 13 a Fila 20) y 20 €uros (A partir Fila 21), en la Delegación de Cultura y Fiestas (Tel.: 952379521), hasta el mismo viernes, de 9.30 a 13.30 horas, o a través de Venta Telefónica (Tel.: 902360295), de lunes a sábados, de 8.00 a 22.00 horas, así como en la propia taquilla del Auditórium, el mismo viernes día 24, desde las 21,00 horas.
Sigue a Malagaes en Google
Añadir Malagaes en GoogleMediakit Publicitario 2026
Audiencia, formatos y tarifas reales de malagaes.com
Si las elecciones generales del 29 de noviembre fueran hoy, ¿a quién votarías?
Webs oficiales de los partidos: PP · PSOE · Vox · Sumar · Podemos · Se Acabó La Fiesta
Encuesta abierta a los lectores de malagaes.com, sin valor estadístico ni representatividad. Un voto por lector. Se cerrará el 23 de noviembre.