Los cortometrajes de Recarens que se exponen actualmente en el CAC Málaga, producidos entre 1994 y 2003, hacen referencia a la experiencia cotidiana con el fin de establecer vínculos de comunicación y complicidad con el público. Los distintos viajes que la artista ha realizado son la base de su trabajo. “En cada lugar observo el entorno, el territorio en el que me encuentro y me infiltro en él, como si se tratara de una narración de la que yo soy la protagonista”, explica Recarens.
Besenrein, traducido como “inmaculadamente limpio”, fue una de las primeras piezas que produjo en vídeo tras su llegada a Berlín. Atravesando las nubes del cielo gris berlinés y mediante un minuto de caída libre tras saltar en paracaídas, la artista aborda sus dificultades lingüísticas y su lucha por adaptarse a un lugar nuevo, transmitiéndonos su vertiginosa sensación de estar en el cielo.
Aprovechando situaciones imprevistas, Terespain surge de una larga espera en un aeropuerto, así como Watere cuestiona, a través del absurdo, las pautas de comportamiento aprendidas mediante una lúdica escena en la que se muestran las reacciones de la gente ante la ruptura de una salida de agua en una calle de Nueva York. Champion, grabada en el patio de un centro de arte contemporáneo, es una breve proyección en la que propone una parodia al sentimiento americano del triunfo.
El juego de palabras es una constante en su obra, y ejemplo de ello es la grabación Etc.: tras descubrir que “tere” significa “hola” en Estonia, la artista
viaja a dicho país para captar la atención de la gente en diversos escenarios. Beige, palabra común a muchas lenguas, es un experimento con un público que queda encerrado en un recinto expositivo construido por Recarens. En Ethereal, el propio espacio artístico creado por la artista se balancea, mostrando en su interior vídeos de monos jugando con banderas que combinan su nombre “Tere” y el nombre del espacio expositivo “Hal” y haciendo mediante dicho juego lingüístico referencia a la cualidades del propio espacio.
En el caso de Terremoto, espacio en el que ubica materiales frágiles sobre un suelo inestable, consigue que la participación del público llegue a la propia destrucción de la obra, fomentando el desconcierto y sorpresa del espectador. “Muchos proyectos empiezo a pensarlos a partir del comportamiento de la gente, pues quiero conseguir provocar una serie de sensaciones que he experimentado yo previamente”, puntualiza la artista.
El vídeo de mayor duración (5’20’’) y más antiguo (1994-1996) es Terremoto, mientras que el más actual es Besenrein (2003), y los más breves son Watere y Champion (25’’ cada uno).
Tere Recarens (Barcelona, 1967) estudió en la Escuela Massana de Barcelona y actualmente vive en Berlín. Ha realizado diversas exposiciones individuales en España, Alemania, Italia, Países Bajos y Estados Unidos, y ha participado igualmente en una gran cantidad de exposiciones colectivas. Este año ha recibido la Beca CAM de la Caja de Ahorros Mediterráneo de Alicante, y la Goldrausch, del Kunstlerinnenprojekt art IT de Berlín. En 2004, la Fundación Marcelino Botín de Santander también apoyó a esta creadora.
Tere Recarens construye su universo particular, desenfadado y lleno de imágenes y experiencias que arrancan una sonrisa a quienes contemplan sus vídeos, fotografías, dibujos o instalaciones.