ARTURO CASADO GANADOR DE LA PRUEBA REINA DE 1500 M EN EL CAMPEONATO NACIONAL DE ATLETISMO CIUDAD DE MÁLAGA
Definitivamente el atletismo tiene tirón en Málaga. Da igual que el terral aparezca o que no se celebrase ayer ninguna medalla local. La mayoría de vencedores reconocieron que corrieron como en casa, y la grada principal, que tendrá dos niveles más dentro de once meses con motivo de la disputa de la Superliga Europea, estuvo repleta de público. Dos plusmarcas de los Campeonatos de España -en triple salto y 400 metros vallas femeninos- el doblete de Antonio Reina (400 y 800) y la emoción del 1.500, por citar algunos alicientes, merecieron la apuesta.
Las esperanzas de nuevas medallas malagueñas -que añadir a la plata de Rocío Florido y el bronce de Dana Cervantes- en la jornada estaban puestas en el 1.500 y en las dos finales de 200, pero en ninguna de las carreras se produjo el resultado ansiado.
Al final Arturo Casado, el madrileño del Moratalaz, confirmó el pronóstico, aunque el leonés Sergio Gallardo llegó a la recta final en cabeza.
Hasta la última vuelta los dos malagueños, José Manuel Cerezo y Álvaro Fernández se mantuvieron en el grupo, pero el nerjeño fue el primero en ceder comba en un pelotón que se fue estirando de forma proporcional a la calidad de sus hombres.
En un final casi de ‘foto-finish’ se tuvieron que decidir las plazas del podio. La segunda fue para el rebelde Reyes Estévez, que llegaba sin mínima conseguida este año para los Mundiales de Helsinki. Este resultado debería darle el pasaporte. El burgalés Juan Carlos Higuero fue tercero, y Gallardo se quedó desconsolado por centímetros y una sola centésima. Estévez elogió al vencedor: «Casado me ha dado una lección y un ganador ha de saber reconocer cuándo se pierde».
Con sólo 22 años y recién proclamado como campeón de Europa sub-23, Arturo Casado no necesitó correr más que en 3:48.75 para obtener su mayor logro personal. Curiosamente, le dedicó el triunfo al reaparecido Alberto García, que fue suspendido por dopaje. Ahora tendrá la oportunidad de disputar un Mundial.
Tampoco hubo fortuna en 200. Y eso que Jeremy Catalán, un madrileño afincado desde niño en Vélez-Malaga, no defraudó. Pasó la curva mal situado, pero su remontada casi le llega a otorgar el bronce, que se llevó por cuatro centésimas de ventaja Jordi Mayoral. El gesto de desesperación del representante del Cueva de Nerja fue suficientemente explícito, pero su progresión apunta a un premio en futuras ediciones. Con 28 años ha explotado en unos meses. Su plusmarca era hasta este fin de semana los 21.49 logrados en el CAR de Sierra Nevada, en altitud. Ayer hizo 21.55, por los 21.24 de la semifinal.
Arturo Casado a un lado, el héroe del día nació cerca de Málaga, en Osuna. Por recomendación de su entrenador Antonio Reina corrió en hora y media de intervalo la final de los 400 y los 800. En la última prueba apenas tiene rivales, pero en la distancia más corta había dudas. Pues no: ganó las dos carreras y con plusmarca personal (46.12) en la de los cuatro hectómetros.
Fue una confirmación de su buen momento de forma, porque esta temporada se quedó a cuatro centésimas del récord nacional de Cristina Pérez. Su registro de ayer (55.83) se quedó a seis décimas.
La otra plusmarquista (14.26 metros) fue Carlota Castrejana, a la que le bastaron dos intentos buenos en el triple salto. Alozie, Gazol, Maite Martínez, España, Natalia Rodríguez, Pestano, Castells, Julia Alba, Canal (reciclado del 400 al 200), Mendia -en su duelo con Beitia- no sorprendieron al ganar sus respectivas pruebas.