Uno de los actos conmemorativos, es la exposición fotográfica, que recoge, en imágenes, lo mejor de la prueba mallorquina en sus veinticinco años de historia.
En 1982 salía a navegar la I Copa del Rey con 58 barcos, organizado por el RCN de Palma, bajo el prisma de ser un prueba, un Campeonato Internacional del Mediterráneo. El italiano NAT un C&C One Ton de C.S. Toffoloni era el primer vencedor de una prueba que, con el pasado de los años, es la mejor de cuantas se celebran.
Al año siguiente, 1983, el club de Palma volvía a ser la sede de la prueba y en la que, Perfumes Puig entraba en escena, patrocinado un triángulo olímpico. Más cincuenta barcos se dieron cita en la bahía de Palma, un 70% eran prototipos y empezaba a haber los primeros barcos patrocinados. También fue protagonista, en ese año, un diseñador Pepín González que, con su diseño revolucionario, supo ganar la partida a los modelos hechos pro Farr. Su barco, el Barracuda, vencedor en esa eidición, demostró ser uno de los más competitivos en la categoría de los ‘grandes’. Tras desaparición en un fatal accidente, la memoria del hombre revolucionario pervive hoy en la Copa. En la novena edición (1990), se crea el Trofeo Pepín González, premiando al mejor diseño Nacional.
En 1984 la Copa del Rey, se desvincula del Campeonato Internacional del Mediterraneo, y empieza a navegar con vientos propios. El Bribón IV, un Freís-Two Ton de Josep Cusí y patroneado por SM el Rey D. Juan Carlos gana el trofeo. La flota de crucero, en España, empieza a destacar por enorme calidad de sus barcos y de sus tripulaciones.
Agua Brava, de Perfumes Puig, es la protagonista en la tercera edición, 1985. Una de las marcas más importantes de Puig, pasa a ser el patrocinador de la prueba. Los barcos de las divisiones de Crucero y Crucero-Regata, participan por primera vez, pero sin opciones de trofeo. El Bribón V de Cusí y con D. Juan Carlos a la rueda, sumaba su segundo título consecutivo, con el mismo modelo de barco.
La quinta edición, 1986, será recordada por todos, como la más emocionante, atractiva, con un gran número de barcos inscritos y mucho espectáculo en el agua. El alemán Diva un Judel/Vrölijk-One Ton de Berend Belinken inscribía su nombre en el trofeo.
Los ‘Maxis’ eran los protagonistas en 1987, sexta edición. Cabe recordar que, por aquellos tiempos, la prueba mallorquina era puntuable para la Copa del Mundo de los Maxis. El resto de la flota alcanzaba un nivel nunca visto en España, con más de 70 barcos. La mayoría eran las nuevas unidades de aparejo fraccionado, los primero IOR, de concepción ligera y muy rápidos. El ‘maxi’ italiano Il Moro di Venezia de Raúl Gardini se adjudicaba el trofeo.
Para la siguiente edición, la de 1988, la 7ª Copa del Rey Agua Brava, alcanzaba su cifra récord, 106 barcos inscritos, representando a ocho países. La organización de la Copa daba la oportunidad, con la creación de Trofeo Especial Crucero, para la división crucero, con la intención de dar una oportunidad a los barcos que no eran estrictamente de regata. La flota española de regata, se decantó la clase tres cuarto, ya que los armadores habían tomado la iniciativa de apostar por este tipo de embarcación. El alemán Container un Judel/Vrölijk-One de Udo Schuumitz se llevaba el trofeo a su país en la división IOR, mientras que en la división Regata, el triunfo era para argentino Sur de Juan R. Baylach
El IMS (Internacional Measuring System) entraba en acción en la 8ª Copa del Rey de 1989. Más de noventa barcos, 60 en la división Regata y 30 en la de Cruceros, conformaba el panorama de la flota en la bahía de Palma. El Omi II de Francisco Llompart se proclamaba vencedor de la prueba en Regata, mientras que en IOR el Brava de Italia de Pascale Gandolfi.
En 1990, 9ª Copa del Rey, el sistema de competición IMS entraba, de manera oficial, en la prueba mallorquina. Una edición marcada por los cambios, y eso lo noto la flota. El Jeppesen-X425 Salino del italiano Virgillio Bachi se llevó el trofeo. Lone, de Jan Bonde, era el vencedor en IOR
El IMS toma fuerza, aunque con algunas discrepancias entre los armadores, en la 10ª Copa del Rey de 1991. El Salino de Virgillio Bachi volvía a adjudicarse la prueba, llevándose el trofeo a Italia. El Longobarda by Lanjarón se llevaban el título en la división IOR.
En la 11ª Copa del Rey de 1992 aparecen dos grupos, IMS e IMS Open y vuelve a registrar un importante número de barco inscritos 114, de los que, cerca 80 se encuentran dentro del IMS. Lanjarón de José Luis Suevos (España) y Whyski Echo de Valerio Brinati (Italia) fueron los vencedores en IOR e IMS, respectivamente.
La “crisis” en la competición llegaba en la 1993. La 12ªI Copa del Rey Agua Brava, con la transición del IOR al IMS y la falta de flota en ambas divisiones juego en contra de la organización. La competición bajo, en cuanto al número de barcos, pero no el nivel de participación. El Bribón VIII de Cusi y D. Juan Carlos se alzaba con el triunfo en el grupo IOR, mientras que el italiano Vaporeto Polti de Claudio Caltulini lo hacía en IMS.
La Copa de 1994 marcó el fin del IOR, siendo el IMS el sistema de competición por el que regia la regata. El Meyba-Adesa, de Josele y Noluco Doreste, fue el último barco en ganar en esa clase. IMS Regata, muy competitiva, tuvo al Bribón, diseño de Farr, como vencedor. El francés Sarastro, un Sun Fast 52 de Jean Pierre Demotte, subía al podio en IMS Crucero-Regata.
La historia seguía creciendo en la Copa del Rey Agua Brava, en su décimo cuarta edición de 1995, aunque con discrepancias entre los armadores. Nació el ILC, para competir en tiempo real entre ellos. Los vencedores, en esa edición, fueron el Banco Atlántico, un Farr One-Ton de Pedro Campos y el Club Hotel L’Illot de Jaime Yllera con Humphreys-One Ton. En los JOD 35 el vencedor fue el italiano Ave María.
Los nuevos diseños, más agresivos y mucho rápidos llegaban en 1996, la 15ª Copa del Rey Agua Brava. Unas nuevas unidades que daban mucho espectáculo en el agua, en la que, no sólo primaban los números en el rating, sino también la destreza de las tripualaciones.
El alemán Pinta se adjudicó el trofeo en IMS Regata, mientras que el Cutty Sark de Pelayo de la Mata, entraba en escena arrasando. El brasileño J-25 era el vencedor en los JOD-35 y el italiano Biblos Perfumes en la división Numm36.
En 1997, la 16ª Copa del Rey Agua Brava, se mantuvo el excelente nivel de participación, con 114 barcos inscritos y mucha más igualdad en la flota. En IMS Regata, el vencedor fue un JV 45’ de José Luis Suevos, mientras que el Cutty Sark de Pelayo de la Mata revalidaba el título en IMS Crucero-Regata. El Eurocard-Mastecard de Paulo Ribeiro era el vencedor en los ILC, división Mumm36.
La clasificación conjunta de 1998, 17ª Copa del Rey Agua Brava causó cierta indignación entre la flota. Solicitando, por parte de los armadores, clasificaciones independientes, en cada división y salidas escalonadas por clases y no por divisiones. El First 40.7 de Ignacio Montes, el Estrella Damm, se llevaba el triunfo.
En la edición de 1999 llegaba los dos grupos que marcaron una época en la Copa del Rey Agua Brava, A y B. El nivel de participación en la 18ª Copa del Rey fue espectacular, con 126 barcos participantes. La decisión de separar la flota en dos grupos, fue considerado, por los armadores, como una decisión acertada y justa. El Zurich de Manuel Chirivella con un Bmap C46 se llevaba el título en el Grupo A, lo considerados ‘grandes’. En el grupo B, Iñaqui Castañer, con un First 40.7, bajo el patrocinio de Ciudad de Melilla se alzaba con el trofeo.
Tranquilidad en la flota para la edición de 2000, con más de 115 barcos inscritos en la 19ª Copa del Rey Agua Brava. Bribón de Josep Cusí y patroneado por SM D. Juan Carlos conseguía su quinto entorchado, desde que se inició la competición en 1982. Un modesto se llevó el triunfo en el Grupo B, el gallego Fadesa de José Manuel Cardesín.
La siguiente edición, la número veinte, de 2001, tuvo como protagonistas a los diseñadores españoles, con unos barcos competitivos y muy rápidos. El Mascalzone Latino con Vasco Vascotto se llevaba el triunfo en el Grupo A, mientras que el B el Telepizza-Pepsi, con apenas un mes de mandato en el Mundial IMS disputado en València, de Jesús Fuster, sellaba una magnífica temporada con el titulo en Palma en la clase B.
Para 2002, la regata organizada por el RCN de Palma, presentaba los nuevos grupos, IMS 500, calificada como la de los barcos de mayor eslora y el IMS 600, los ‘peques’. Mantuvo la filosofía de los grupos A y B, pero con el cambio de nomenclatura. El Caixa Galicia de Vicente Tirado iniciaba una singladura de éxitos en la competición, dentro del grupo IMS 500. Pedro Campos sumaba un triunfo a su palmarés de la Copa, en esta ocasión bajo el patrocinio del Telfónica Movistar dentro la clase IMS 600.
La America’s Cup de 2003 marcó el verano de 2003 en club mallorquín, ya que muchos de los regatistas que participaron en la 31ª America’s Cup en Auckland (Nueva Zelanda) se dieron cita en la 22ª Copa del Rey Agua Brava. Nuevas unidades y, en cada edición, más competitivas. Empezaba a crecer la leyenda del Caixa Galicia de Vicente Tirado en la prueba mallorquina en IMS 500, aunque en esa edición tuvo dos duros y difíciles contrincantes, el Subaru X-Sport y el Bribón. Vasco Vascotto volvía a subirse al podio de Mallorca, ahora en la IMS 600 con el Italtel y Nacho Postigo en su equipo.
El Caixa Galicia del castellonense Vicente Tirado fue el gran protagonista en 2004, 23ª Copa del Rrey Agua Brava. Un año en el que se vio nacer la clase IMS 670, marcada con el objetivo de dar salida a los cruceristas de siempre, una apuesta fuerte de la Real Federación Española de Vela, con barcos de serie y bajo presupuesto. Con la incorporación del 670, habían tres clases en el prueba: IMS 500, IMS 600 e IMS 670. El Caixa lograba un hito histórico, ganar, por tercer vez consecutiva el trofeo en IMS 500. El suizo Near Miss de Ffranck Noel y patroneado por el francés Thierry Peponet le ganaba la partida, en la últimas pruebas, al Zurich de Jan Santana. El sevillano Qunn Comunicación de Javier Goizcueta y Sergio Llorca era el primero de estrenar el podio de Palma en IMS 670.
En 2005 llegan los TP52, una clase que navega en tiempo real y ofrecen, por su diseño y configuración, un atractivo en el agua. Barcos iguales, muy rápidos, incluso con poco viento y tripulaciones casi profesionales, eran los ingredientes para ser una clase con mucho futuro. El vencedor fue el Lexus Quantum de Jaime Yllera y Dug Devos. En IMS 500 el Caixa Galicia perdió su hegemonía en manos del CAM, de Fernando León y Kiko Sánchez Luna, en un final de competición de infarto. En IMS 600 el Movistar, en esta ocasión con el Italiano Lorenzo Bressani como patrón, se llevó el título. En IMS 670, Segio Llorca revalidaba el titulo.
Para 2006, un año con cambios en la flota, con nuevo copatrocinador, Camper, se presenta manteniendo su tónica habitual; más de 100 barcos en el agua, representando a 15 países. Nueva nomenclatura, el IMS 500 ahora IMS Open, presenta 28 inscritos. CAM, líder indiscutible del Nacional de Cruceros, Telefónica Movistar e incluso Puerto Calero, puede tener una plaza en el podio. Hay que tener en cuenta los barcos de menor eslora, destacando entre ellos al València Terra i Mar, después de los excelentes resultados conseguidos en las dos últimas pruebas del Campeonato de España Breitling de Cruceros. El local Camper, con un Puma 42, puede ser otro de los que pueden estar arriba.
En 600 Level Class, con 19 barcos en la salida, es imposible hablar de favoritos. Zurich llega muy fuerte a Palma y se presenta con unas de las firmes amenazas al líder del Nacional, el canario Ícaro. Fermax es otra de las unidades que puede estar arriba, aunque los resultados no loe han sido muy favorables en lo que llevamos de temporada. Se han preparado bien en las últimas semanas para mejor su imagen y obtener un buen resultado. Quebramar-Chrysler de Gonzalo Esteve es otra de los barcos que pueden ocupar un puesto destacado.
La clase IMS 670 presenta, nada menos que, cuarenta y cuatro barcos inscritos. Un espectáculo en la bahía de Palma. ¿Quién va a estar ocupando la primera plaza del podio? Un respuesta difícil ya que hay muchos candidatos, destacando al Qunn Cap Cana, Clínica Arroyo, Card&Oil, Ourense con Otra Mirada, Grand Soleil, Vindio, Can Bonastre- Monty North, Turismo Comunidad de Madrid o Vindio, por citar algunos.
Por lo que respecta a la clase TP52, cuarta prueba del circuito Breilitng Med Cup, las espadas están lo alto. Mutua Madrileña es uno de los candidatos, aunque el Siemens, Caixa Galicia, Bribón, Orlanda, por citar alguno de ellos, pueden ocupar el primer puesto en el podio.
La clase TP 52 mantendrá el mismo programa de pruebas que la flota IMS, con la salvedad de la penúltima jornada en la que realizarán un regata costera técnica, mientras con los IMS, barlovento-sotavento.
El lunes se inicia, a las 13:00 horas, la competición, con una o dos pruebas tipo barlovento-sotavento de 10,5 millas náuticas o de 12,7 millas. La prueba reina y que puede sentenciar la Copa, vuelta a la isla de Mallorca, se desarrollará el miércoles, con tres posibles recorridos: Nº 6 con 93,5 millas, nº 7 de 91,9 y el nº 8 con 78,8 millas.