En los últimos doce meses España ahorró 585 millones de euros al año con un
7,5% de implantación del genérico en valores, y estamos hablando de un
mercado en el que todavía queda mucho margen. Sólo con que las cifras se
homogeneizaran frente a la dispersión de las Comunidades Autónomas
alcanzando el nivel de Madrid, con un 17% de consumo en unidades y un 10,5%
en valores, ya estaríamos hablando de 300 millones de euros más de ahorro.
Además, si llegáramos al objetivo de la Administración del 20% en valores
para esta legislatura, se ahorrarían 1.700 millones de euros al año”. Ésta
fue una de las principales conclusiones expuestas por Javier Galardi,
director comercial de Laboratorios Cinfa, en el II Seminario organizado por
esta empresa, con el título “El genérico en España: un potencial a nuestro
alcance”. Durante la jornada, celebrada en el Palacio de Congresos Baluarte
de Pamplona con el apoyo de ANIS (Asociación Nacional de Periodistas de la
Salud), Javier Galardi presentó un estudio elaborado por la consultora IMS
sobre el impacto de los medicamentos genéricos en el mercado español.
Durante su intervención, destacó el caso de Andalucía, comunidad que en el
primer semestre de 2006 presentó uno de los consumos de unidades
farmacéuticas más altas por habitante (13,48%) y, sin embargo, fue la que
menos incremento del gasto mostró (2,61%) debido a la elevada penetración de
los genéricos (16,4% en unidades sobre el total de medicamentos de
prescripción). “No sólo eso –apuntó- es la comunidad donde más ha crecido el
consumo de genéricos en los seis primeros meses del año, con un incremento
del 30,9%. Esto significa que se trata de un mercado joven, ya que en una
zona donde está muy introducido el genérico se presentan los mayores
crecimientos. Sin duda, las cifras nos permiten mirar el futuro con
optimismo, pero tienen mucha importancia las políticas autonómicas”.
Otros ejemplo del potencial que, según el experto, plantea el mercado de
genéricos se advierte al analizar las áreas terapéuticas con mayor volumen
de ventas totales. “Ahora mismo encontramos enormes posibilidades respecto
al mercado global y, además, hay moléculas muy potentes, como la
Atorvastatina, cuya patente está a punto de finalizar. También aquí se
descubren nuevos campos por abrir”.
Asimismo, Javier Galardi señaló cómo aquellas áreas terapéuticas con mayor
penetración de genéricos no siempre coinciden con las EFG que recibieron la
autorización más temprana. “Luego la velocidad con la que se implanta este
medicamento tiene mucho que ver con la cultura del genérico. Todos tenemos
la responsabilidad de analizar la situación para determinar qué factores
están frenando su desarrollo porque, si no lo hacemos, estamos perjudicando
a una sociedad que podría beneficiarse de la inversión de este ahorro en
otras necesidades sanitarias. La gran pregunta es: ¿por qué no nos estamos
aprovechando de las ventajas del genérico?”.
Activar la conciencia social
Para responder a esta pregunta, el director comercial de Cinfa se refirió a
un segundo estudio encargado a la empresa 29Q con una perspectiva
sociológica del fenómeno, que incluye los resultados de una encuesta
realizada en julio a la población española. “La investigación ha demostrado
que la predisposición del paciente es buena, aunque el conocimiento del
genérico se ha estancado. De hecho, en los datos recientes se percibe que el
52,2% sabría distinguir un medicamento genérico de un no genérico, y que el
64% los ha consumido alguna vez. Sin embargo, al echar un vistazo al
barómetro del CIS de los últimos años se comprueba que en 2002 el 68,9% de
usuarios conocía el genérico y en 2005 dicho conocimiento ha subido tan sólo
al 69,5%, es decir, está estancado“.
De acuerdo con el estudio presentado, Javier Galardi recordó cómo “el 67% de
los pacientes aceptaría que el farmacéutico le dispensase un medicamento
genérico en lugar de uno de marca, y un 20,4% adicional estaría abierto
aunque lo consultaría con su médico. Tan sólo uno de cada diez pacientes no
aceptaría el cambio, en su mayoría personas mayores, crónicos y
polimedicados, que son lo que más fármacos consumen”.
Para este especialista, la predisposición favorable de los ciudadanos al
control del gasto en medicamentos se traduce en una aceptación sin reservas
a la comercialización de los fármacos genéricos. “Un 23,5% los elegirían
porque cree que supone un ahorro para su bolsillo, un 18,2% porque
contribuye al ahorro del sistema sanitario y, un 39%, por una combinación de
ambas razones. En total, estamos hablando de más del 80%”.
Entre las razones por las que piensan que les recetan medicamentos genéricos
los profesionales sanitarios, prácticamente dos de cada tres argumentan que
tienen los mismos efectos y son más baratos que los de marca, y un 24%
además destaca el ahorro que suponen para el gasto farmacéutico.
“Con todo esto se puede concluir que existe una conciencia social de que el
genérico genera ahorro y de que tiene la misma eficacia que el medicamento
de referencia–aseguró el experto-. No obstante, los niveles de conocimiento
y uso son aún bajos. Por eso, el deber del sector es poner en marcha los
mecanismos necesarios para activar esta situación. Debemos ser optimistas
porque el potencial está a nuestro alcance, pero no podemos olvidar que el
28% de la población aún no ha consumido nunca un genérico. Si queremos que
las cifras de ahorro alcancen los objetivos marcados, es necesario actuar
ya”.