Éxito sin precedentes de la zarzuela ‘La Verbena de la Paloma’ en El Portón de Alhaurin de la Torre, Málaga
Definitivamente, el género de la Lírica tiene ya su hueco, por derecho propio, en Alhaurín de la Torre. A la tercera fue la vencida: Teatro Lírico Andaluz (TLA) cosechó un éxito sin precedentes, tras dos ediciones anteriores con una notable acogida popular de la zarzuela.
Casi 800 espectadores llenaron las gradas del Auditorio al aire libre de la Finca Municipal El Portón y disfrutaron de lo lindo con la célebre obra del maestro Bretón con libreto de Ricardo de la Vega: ‘La Verbena de la Paloma’, puesta en escena por la compañía malagueña Teatro Lírico Andaluz, bajo la organización y patrocinio de las concejalías de Cultura y Fiestas.
La zarzuela más famosa y popular, que lleva por sugerente subtítulo ‘El boticario y las chulapas y los celos mal reprimidos’, fue representada fiel al original estrenado en 1894, esto es, en un acto dividido en tres cuadros, como es habitual en el llamado ‘género chico’, de menor duración.
Por eso, el espectáculo del sábado, de casi tres horas de duración, estuvo completado con una segunda parte dedicada a la antología de la zarzuela, que arrancó grandes ovaciones por parte del público.
Gustó mucho la sobria, pero impecable puesta en escena, con una tramoya inteligentemente situada para aligerar los mutis y la entrada de personajes. Fue muy celebrado el grupo de actores, con geniales interpretaciones, y, sobre todo, los coros y la orquesta del TLA, de más de 50 componentes, que completaron un espectáculo de primera calidad, de lo mejor que se puede ver en Andalucía. No en vano, esta compañía triunfa con sus montajes en toda la comunidad, llenó el Auditorio de Marbella la semana pasada y ahora visita el de Benalmádena.
La entrañable historia de Julián (encarnado por el barítono Andrés del Pino), Don Hilarión (Pablo Prados, también director escénico), las chulapas, Don Sebastián (un genial Luis Pacetti), la señá Rita (Cristina Romero), el sereno, el tabernero, los guardias -todos ellos, personajes característicos del Madrid del siglo XIX-, hicieron las delicias del público.
Y muchos de ellos coreaban o tarareaban los números más célebres de esta zarzuela: las coplas de Don Hilarión Una morena y una rubia; el dúo de la habanera ¿Dónde vas con mantón de Manila?; la ‘soleá’ En Chiclana me crié o las seguidillas.
Por ser la Virgen de la Paloma. La representación, realizada con un ritmo magnífico, llegó a tener momentos muy divertidos, como una persecución que bajó del escenario y recorrió los graderíos, o como la ‘morcilla’ dedicada a nuestra localidad por parte de la señá Rita: “Eso lo saben en Pekín… y en Alhaurín”. Una cascada de aplausos despidió la primera parte.
Tras el descanso tuvo lugar la antología de la zarzuela, donde los intérpretes, en solos y dúos, desgranaron las piezas más famosas del género lírico, incluidas en ‘La del manojo de rosas’, ‘La tabernera del puerto’, ‘Luisa Fernanda’ (con la archiconocida La mazurca de la sombrilla), El coro de románticos de (‘Doña Francisquita’) y la pieza Amapola, que Prados invitó al público a corear con él.