EL CASO WANNINKHOF VUELVE A LA ACTUALIDAD
La madre de Rocío Wanninkhof, la joven asesinada en Mijas en 1999, ha denunciado ante la Guardia Civil la aparición en la puerta de su casa de una bolsa con objetos presumiblemente pertenecientes a su hija, como una foto de cuando tenía unos 10 años, ropa interior con manchas “que parecen sangre”, según fuentes del entorno de Alicia Hornos, y un mechón de cabello, entre otros objetos.
El nueve de octubre de 1999, Rocío Wanninkhof, de 19 años, desaparece cuando regresaba a su casa en La Cala de Mijas.
Quería cambiarse de ropa para ir a la feria de Fuengirola. El cadáver de la joven es encontrado 24 días después en las inmediaciones de un club de tenis de Marbella, a 33 kilómetros del lugar donde fue vista por última vez. A día de doy, este crimen que conmovió a la sociedad española todavía no ha sido aclarado.
La Guardia Civil ha mandado a analizar el contenido de la bolsa aparecida ahora al Instituto de Criminilística de Madrid. Según fuentes cercanas a la familia, el hallazgo se produjo el 23 de agosto en su residencia, situada en Las Cortijeras de la Cala de Mijas y lo puso en conocimiento del Instituto Armado siete días después, el 30 del mismo mes.
Estas mismas fuentes apuntan que en la bolsa también había otras prendas pertenecientes a su hija, una docena de monedas de 10, 25, 50 y 200 pesetas y una riñonera negra.
Al parecer, la madre de Rocío Wanninkhof asegura que varias de las prendas que supuestamente le dejaron en la puerta de su casa pertenecieron a Dolores Vázquez, la amiga familiar que fue culpada, condenada y exculpada de la muerte de la joven mijeña.
El hallazgo se produce cuando falta poco más de un mes para que juzguen al principal imputado por la muerte de la hija de Alicia Hornos, el súbdito británico Tony Alexander King, por otro crimen: la muerte de la joven Sonia Carabantes en verano de 2003. Fuentes de la Guardia Civil de Mijas, manifestaron lo extraño del asunto y el hecho de que estén barajando diversas hipótesis.
“El tema es muy delicado; y hasta que no se analicen los enseres encontrados en la puerta del domicilio no sabemos nada con certeza”, explicaron.
Las presunciones en torno a la aparición de estos objetos van desde un posible montaje, hasta que el criminal haya vuelto a la escena del crimen seis años después. Estas fuentes también apuntan que el abandono de la bolsa podría haberse utilizado para retrasar el proceso judicial.
Al parecer, el compañero sentimental de Hornos fue quien recogió la bolsa de plástico, tras ser abandonada en la puerta de la vivienda por alguien que llamó al timbre. Según Hornos, no es la primera vez que recibe envíos de extraños en su domicilio.
Ayer aseguró que en una vivienda que posee en Jaén le dejaron unos días antes “cinco recortes con amenazas, símbolos nazis e insultos”, hechos que dijo haber denunciado.
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