La Policía Nacional reabre ahora la investigación del suceso, que tuvo lugar en el año 1996 relacionado con la detenida por la muerte de Gabriel

Ana Julia Quezada, de origen dominicano y actual pareja del padre del pequeño Gabriel, la precede un pasado que ahora se pone bajo sospecha. Desde que este domingo fue detenida cuando llevaba en su coche el cuerpo del pequeño Gabriel Cruz, su historia de más de 20 años en España comienza a mirarse con lupa.

La policía ha confirmado que una hija de Quezada murió en Burgos su anterior lugar de residencia, en 1996 de muerte accidental al caer por un balcón cuando tenía siete años de edad. La policía ha reabierto la investigación y está revisando esos datos.

Según algunos vecinos de la familia de Burgos para la que trabajaba, la niña cayó por una ventana. «Aunque siempre pareció raro que hubiera podido hacerlo sola», asegura un vecino. Ana Julia no fue sospechosa de un suceso que se cerró como una «muerte accidental», según las fuentes consultadas. De hecho, estas fuentes no pudieron precisar siquiera si la mujer se encontraba en la vivienda cuando la niña falleció.

La ahora detenida tiene otra hija Judith de 24 años que ingresó anoche en un hospital de Burgos con una crisis de ansiedad debido a que en las últimas horas su rutinaria vida, propia de una chica de su edad, se ha roto en mil pedazos. Acoso por redes sociales, presión por aplicaciones de mensajería.

Ella vive en su mismo edificio. Su calle, en el barrio de Gamonal de la capital burgalesa, está asediada por los periodistas y los curiosos. A menos de cien metros en línea recta está la carnicería en la que trabajó Ana Julia, con un contrato de media hornada, desde 2008 hasta 2015, justo antes de mudarse a Almería. “Además lo dejó de un momento para otro”, afirman.

Ana Julia Quezada ya tenía una hija pequeña en la República Dominicana cuando llegó a España. La niña, de nombre Ridelca Josefina y nacida el 22 de agosto del 91, tenía dos años cuando la mujer regresó a por su hija, con la que se trasladó a vivir en Burgos. Su padre era Santiago Gil. La pequeña tenía cuatro años cuando se precipitó por una ventana interior de la casa desde un séptimo piso. Murió en el acto. En el momento del accidente, en la casa estaba también una segunda hija de la mujer, Judith, la pequeña tiene ahora 24 años y sigue residiendo en Burgos con su padres.

 

 

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