PAGAR EN EL PARKING DEL HOSPITAL COSTA DEL SOL SE CONTRADICE CON LA GRATUIDAD DE LA SANIDAD
Aun cuando las acciones políticas sean respaldadas por la legalidad, existen otros parámetros que seguir a la hora de imponer medidas como el pago obligado del parking en el Hospital Costa del Sol, máxime en la época en la que vivimos, acosados por la conocida crisis.
Los usuarios y empleados de estas instalaciones no las visitan porque sea un parque de atracciones, una sala de cine o un centro comercial. Los ciudadanos llegan al Hospital Costa del Sol a causa de las enfermedades propias o las de alguno de sus familiares o amigos. Esto supone una importante carga emocional para estas personas a las que además se pretende cargar económicamente por ese viaje, aprovechando su desgracia en beneficio de las arcas de la administración autonómica.
Las dificultades por las que puedan pasar las cuentas públicas, en modo alguno pueden ser compensadas mediante el aprovechamiento del mal ajeno. La vía a utilizar es la generación de empleo estable sin que ello suponga beneficiar a concesionarias o terceros que poco o nada tienen que ver con la sanidad pública.
Las recomendaciones que lanzamos a las autoridades locales y autonómicas son:
Evitar en la medida de lo posible la utilización de estos métodos recaudatorios que gravan la economía de una gran mayoría de usuarios de la sanidad pública entre los que abundan: desempleados, ancianos y “mileuristas”.
Que, de inmediato, se habiliten las parcelas necesarias para contener un parking público y libre en la zona.
Que, en caso de que no existan, se inicien los estudios necesarios que indiquen cuáles son las necesidades reales de aparcamiento en el Hospital Costa del Sol, teniendo en cuenta las camas que oferta el centro y el número de personas que utilizan sus urgencias.
Garantizar cuantas líneas de autobús sean necesarias implantar entre los distintos núcleos de población existentes en el municipio, atendiendo de manera especial a aquellos más alejados, teniendo como principal objetivo el cumplimiento de los horarios de salida y llegada de éstos, de forma que sea atractivo para el ciudadano la utilización del transporte público.
La adecuación del perímetro del hospital, evitando la mediana del viario para no interrumpir el paso de ambulancias al servicio de urgencias.