PRIMERO: Instar a la Junta de Andalucía a que promueva las políticas necesarias para la mejora de la sanidad pública en nuestra ciudad, para salir de forma urgente de la precariedad actual.
SEGUNDO: Reiterar a la Junta de Andalucía la petición efectuada en otros acuerdos de pleno anteriores, de construcción de un Tercer Hospital y su ubicación en la zona este de nuestra ciudad.
TERCERO: Requerir a la Junta de Andalucía que comunique al Ayuntamiento de Málaga los plazos que han programado para el realojo de las familias de Los Asperones, así como planificación de los compromisos presupuestarios para su cumplimiento.
CUARTO: Requerir a la Junta de Andalucía que comunique al Ayuntamiento de Málaga los plazos que han establecido para la construcción y puesta en funcionamiento del “Macrohospital” en la zona de Los Asperones, así como planificación de los compromisos presupuestarios para su cumplimiento.
Justificación de la moción
La situación de la sanidad pública en nuestra provincia y en nuestra ciudad es inquietante. Málaga se encuentra retrasada en casi todos los indicadores sanitarios. Los hechos así lo indican: muchas especialidades médicas tienen déficit de plantilla, los malagueños son los andaluces que más esperan para ser operados, sobre todo en el Hospital Clínico Universitario, que es el hospital andaluz que mayor demora registra para operarse. Por otro lado, Málaga está a la cola en listas de esperas para la consulta de especialistas, y también tiene la peor tasa de camas hospitalarias por habitante, y todo, abonado por la caída del gasto público sanitario para este año que sitúa a Málaga en el furgón de cola de España. Con este contexto, la sanidad privada ya iguala a la pública en la oferta de camas.
Por otro lado, analizando las ciudades situadas en los quince primeros puestos del ranking de habitantes, la conclusión es clara: Málaga es la única gran capital española que no ha logrado aún contar con un tercer hospital público. Ciudades equiparables como Valencia (797.000 habitantes y 5 hospitales públicos), Zaragoza (654.000 y 4 centros) o Sevilla (700.000 y 3 centros hospitalarios) aventajan en centros a nuestra capital. En otros casos, como los de Murcia (400.000 habitantes y 3 hospitales), Valladolid (316.000 y 3 centros) o Castellón (181.000 habitantes y 3 hospitales), localidades de mucho menor peso poblacional, también lo hacen. Y, en tercer término, ciudades mucho menos pobladas igualan en número de hospitales a los dos de Málaga: Bilbao (360.000 habitantes), Tarragona (140.000), Alicante (322.000), Pamplona (200.000) o Santa Cruz de Tenerife (220.000).
Después de la movilización ciudadana y la campaña reivindicativa llevada a cabo en septiembre de 2008 por la “Plataforma Ciudadana por el Tercer Hospital” compuesta por colectivos, asociaciones y sindicatos, para exigir el tercer centro hospitalario para la zona este de la ciudad, en la que se recogieron más de 12.000 firmas de ciudadanos y que ha continuado a lo largo de estos años, la Junta de Andalucía sorprendía con la propuesta de Macrohospital que ha sufrido tantos cambios y tiene tal envergadura económica que parece imposible poder llevarla a cabo antes de un período de 15 años, según las estimaciones de los analistas.
Además, el proyecto del macrohospital tiene unos ritmos, propios de la envergadura del proyecto, que se ven incrementados de forma alarmante cuando se necesita previamente erradicar de la parcela que lo acogerá el chabolismo allí existente desde hace décadas y el realojo de 270 familias gitanas. Los convenios que en el marco del Plan Estatal de Vivienda y Rehabilitación aprobado por R.D. 2066/2008, ha firmado Estado y Junta de Andalucía, y los Ayuntamientos como meros espectadores, destinan a nuestro convenio recursos por un total de 1.238.600 euros para los cinco años de vigencia del mismo. Si estimamos como precio medio de realojo en una vivienda de segunda ocupación en 50.000 euros, se podrían realojar a 25 familias. En esta proporción se tardaría en culminar la erradicación del chabolismo en Los Asperones más de cincuenta años… Sorprende ver en la prensa local las declaraciones de la Junta de Andalucía garantizando que desmantelará la barriada de Los Asperones para el 2014.
Con todos esos condicionantes, ¿para cuándo estarían operativas esas camas hospitalarias?, ¿para dentro de 15 o 20 años?, y mientras tanto, ¿qué le decimos a los malagueños que sufren esta sanidad pública tan deficiente y precaria? ¿Por qué nuestro ritmo de progreso ha de ser muy inferior al de otras comunidades autónomas?
No estamos en contra del desarrollo de un macrohospital, pero este proyecto no debe condicionar la construcción y puesta en marcha de un tercer hospital en la zona este de la ciudad, al objeto de que atienda a corto plazo las necesidades urgentes que demandan los ciudadanos. Y todo esto a pesar de ser la provincia, durante años, que más ha aportado en la recaudación a la Junta de Andalucía.