También se disparó durante un total de 15 días repartidos por mayo, junio, julio, agosto y septiembre los niveles de ozono troposférico, un gas que respiramos pero que en grandes concentraciones es pernicioso para la salud. Y ambos contaminantes, precisamente, están muy interrelacionados con los procesos de combustión de los coches.
Así que el tráfico rodado en Málaga es uno de los grandes culpables de este significativo aumento de la contaminación.
Las partículas en suspensión son aquellas que tienen un tamaño inferior a diez micras. Para hacerlo más comprensible se podría decir que es ese polvo muy fino que flota en el aire. De hecho, estas partículas suelen permanecer de forma estable en el ambiente durante largos periodos de tiempo y pueden ser trasladadas por el viento a grandes distancias.
Su peligrosidad radica en que pueden llegar a constituir un aerosol que penetre en las vías respiratorias y llegar a fijarse en las paredes internas de los conductos alveolares, y las más pequeñas incluso pueden pasar a la circulación sanguínea.
De hecho, un informe de la Comisión Nacional del Medio Ambiente de Chile asegura que las partículas contribuyen a aumentar las enfermedades respiratorias como la bronquitis y agravan los efectos de otras enfermedades cardiovasculares.
Se producen por varios motivos, pero un estudio del Ministerio de Medio Ambiente, coordinado por el Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera, que pertenece al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, indica que entre el 40 y el 60% de las partículas en suspensión de las ciudades españolas se deben al tráfico urbano. Explica que son uno de los principales contaminantes atmosféricos en zonas urbanas, además de encontrarse entre los que mayor impacto tienen para la salud de la población.
En contra de lo que se ha pensado siempre, los motores diésel son más contaminantes en este aspecto que los de gasolina. Así, el estudio indica que el motor diésel de un vehículo mediano emite entre 20 y 30 microgramos de partículas por kilómetro recorrido frente a los cinco de un motor de gasolina.
El 60% de la producción de partículas en suspensión se debe, por tanto, al tráfico, en concreto, un 30% de las partículas (PM10) provienen del mineral que se desprende del pavimento cuando pasan los coches y un 30% lo produce la combustión de los motores de los automóviles. Otro 30% se forma a partir de la transformación de otros contaminantes gaseosos, y el 10% restante se debe a fuentes diversas como canteras, las cementeras, el polen e incluso el polvo proveniente del desierto del Sáhara.
Vientos del desierto
El científico del CSIC y responsable del trabajo, Xavier Querol, explica que la entrada de masas de aire africanas que arrastran consigo polvo de los desiertos «es otro factor que, de forma esporádica, influye de modo negativo en la contaminación del aire». Además, los investigadores del CSIC han demostrado que el polvo transportado favorece la conversión de los contaminantes gaseosos en nuevas partículas, lo que debería obligar a los países mediterráneos a prestar una atención especial a la prevención de esta contaminación.
A este polvo hay que sumarle la carencia de vegetación y de zonas verdes, la falta de lluvias y que las ciudades del Sur de España, como Málaga, tienen una arquitectura muy poco propicia para su dispersión (edificios altos y calles estrechas). En concreto, técnicos de la Junta, han apuntado a SUR que en marzo y en junio es cuando Málaga acusa más días con partículas en suspensión debido, probablemente, al aire proveniente de África. Precisamente, la semana pasada los niveles de partículas en suspensión se dispararon en Málaga a causa del viento del desierto del Sáhara. Son esos días en que el aire es es caliente y está muy cargado, «que parece como que respiramos polvo», aseguran técnicos de la Junta.
Fuentes naturales
De hecho, y conforme al Real Decreto 1073/2002 sobre evaluación y gestión de la calidad del aire, a partir del 1 de enero de este año no podrá superarse el valor límite de partículas en suspensión en más de 35 ocasiones al año, algo que se produjo en 78 ocasiones el año pasado.
Según el decreto, cuando se superen estos valores límite, la Junta deberá realizar planes de actuación para reducir este contaminante. No obstante, con las partículas en suspensión hace una salvedad cuando correspondan a fuentes naturales (polvo africano), por lo que este punto deberá estudiarse en breve.
El estudio está en www.dicat.csic. es
CONTAMINANTES
Dióxido de nitrógeno
Características: Se forma en la combustión. En las ciudades, los culpables de esta emisión son los automóviles. Afecta a las vías respiratorias.
Prevención: Vehículos y energías menos contaminantes.
Alerta: Si supera 400 microgramos por metro cúbico durante tres horas. Nunca ha pasado en Málaga.
Dióxido de azufre
Características: Gas que afecta al aparato respiratorio. Los síntomas de concentraciones son irritación de la nariz, garganta y ojos. Procede de industrias.
Prevención: Uso de equipos depuradores en las industrias.
Alerta: 500 microgramos por metro cúbico durante tres horas. En Málaga no se ha producido.
Partículas en suspensión
Características: De un tamaño inferior a diez micras. En las ciudades las producen los automóviles, cementeras, canteras, el polvo del Norte de África y el polen. Aerosol que puede penetrar en las vías respiratorias y fijarse en las paredes de los alveolos.
Prevención: Evitar, con medidas correctoras, las pérdidas producidas por las canteras y cementeras.
Alerta a la población: Varias medidas. No se han dado en Málaga.
Ozono
Características: Constituyente natural del aire, aunque se convierte en tóxico en grandes concentraciones. Sus precursores son el dióxido de nitrógeno, la combustión incompleta de motores, la radiación solar y la escasez de viento. Afecta al aparato respiratorio. Los síntomas son tos, dolor de cabeza, náuseas y dolores pectorales.
Cómo prevenirlo: Uso de vehículos menos contaminantes.
Alerta: 360 microgramos por metro cúbico. No se ha dado en Málaga.
Monóxido de carbono
Características: Combustión de los coches. En un sitio cerrado, si es elevado el nivel puede ser mortal.
Cómo prevenirlo: Uso de vehículos menos contaminantes.
Alerta: Varias medidas. No se han dado en Málaga.