Contexto económico de la economía andaluza
La economía mundial ha afrontado los primeros compases de 2006 en un entorno de moderado optimismo, consciente de que en 2005 se sorteó con éxito una fuerte escalada del precio del petróleo y el comienzo de una fase ascendente en los tipos de interés. Con estos antecedentes, se espera que en este año prosiga la expansión de la actividad, gracias al crecimiento de grandes economías como las de EE.UU., China y otras asiáticas, incluida Japón. Por el contrario, la economía en la Zona Euro ha vuelto a decepcionar un año más, y habrá que esperar, de nuevo, hasta este año para confirmar un avance algo más sólido. Para 2006 se prevé que los precios energéticos permanezcan en niveles elevados y que las condiciones monetarias vayan siendo progresivamente menos expansivas. En este sentido, la favorable trayectoria de los indicadores financieros apoya la conveniencia de este sesgo alcista en los tipos de interés, contribuyendo a despejar incertidumbres, a mitigar la inflación, al tiempo que puede colaborar a la corrección de algunos de los principales desequilibrios, como el déficit comercial estadounidense.
La economía española sigue situándose a la cabeza de los países más dinámicos de su entorno, con un ritmo de crecimiento del PIB notablemente más elevado, del 3,4% en 2005 (tres décimas más que en 2004), y un significativo aumento del empleo. El motor del crecimiento ha continuado siendo la demanda nacional, observándose un ligero freno en el gasto en consumo y una aceleración de la inversión en bienes de equipo. En cambio, la demanda externa ha continuado restando puntos al crecimiento económico. En los últimos meses, sin embargo, se ha ido acentuando el desequilibrado patrón de crecimiento de la economía, mostrándose más evidentes las situaciones que la otra cara de la expansión está generando. En este sentido, el déficit comercial y por cuenta corriente han continuado agrandándose, al tiempo que los precios han mantenido su tendencia ascendente. A esto, habría que sumar los informes recientes acerca de los bajos niveles de I+D en España, y los que se refieren al retroceso de la productividad.
Trayectoria reciente de la coyuntura andaluza
La economía andaluza ha seguido creciendo a un fuerte ritmo, al igual que el empleo, registrando un crecimiento en 2005 del 3,9%, tasa similar a la de 2004, manteniendo así un diferencial de medio punto sobre la economía española (3,4%). No obstante, se han moderado levemente las tasas de crecimiento en la segunda mitad del año, estimándose para 2006 un aumento algo menor, tanto para Andalucía como para España. La construcción y los servicios siguen siendo los sectores más dinámicos en Andalucía, tanto en términos de actividad como de empleo, aumentando en el primer caso la aportación al Producto Interior Bruto (PIB) y el empleo unos 3 puntos desde principios de esta década.
El sector agrario representa un 5,5% del PIB andaluz, aunque en términos de empleo esta participación es algo superior (9,2% del empleo total), tras crecer en el último año un 4%, tasa que supone una mejora respecto al leve descenso registrado en 2004. Sin embargo, este incremento del empleo ha coincidido con un descenso generalizado de las producciones agrícolas, debido a la negativa climatología. De este modo, es posible que parte de este incremento obedezca al proceso de regularización de extranjeros del último año, teniendo en cuenta que una cuarta parte de los afiliados extranjeros a la Seguridad Social, que han crecido a un fuerte ritmo en 2005, están en el régimen especial agrario, un porcentaje que más que duplica la media española.
En el sector industrial, el empleo ha registrado un incremento medio del 10%, y en el último año la importancia relativa del empleo industrial en la región ha experimentado un ligero aumento, tras el descenso paulatino que se venía registrando en los últimos años. No obstante, el sector industrial continúa dando muestras de debilidad, disminuyendo en 2005 los índices de producción casi un 3%, tras varios años de crecimientos moderados, continuando su descenso en enero. Únicamente la producción de bienes intermedios ha registrado un crecimiento en 2005, a consecuencia principalmente del incremento en la producción de energía.
El sector de la construcción representa alrededor del 12% del PIB andaluz, frente al 8,5% de principios de década, así como en torno a un 15% del empleo. En los últimos años la construcción ha registrado un sólido avance en Andalucía, siendo uno de los principales motores del crecimiento económico, si bien en los últimos meses parece apreciarse una cierta moderación en el ritmo de crecimiento de algunos de sus principales indicadores, como el consumo de cemento, la producción industrial de material de construcción o el empleo. Sin embargo, las viviendas iniciadas han crecido a un fuerte ritmo, tras el descenso registrado en 2004, al igual que las viviendas visadas o la licitación pública, indicadores adelantados que permiten anticipar un mantenimiento de la actividad en los próximos meses. Por ello, es posible que la desaceleración en el ritmo de actividad sea menos intensa de lo que se venía anticipando, aunque en las zonas donde la producción de viviendas ha sido más elevada en los últimos años es posible que se produzca una mayor ralentización en la actividad, dado que la oferta tenderá a ajustarse a la demanda. Por otro lado, también parece observarse una cierta desaceleración en el ritmo de crecimiento del precio de la vivienda libre, incrementándose algo menos de un 12,5% en el último trimestre de 2005, frente al 17,1% de principios de año, o las tasas superiores al 15 e incluso al 20% registradas desde el año 2001, y las expectativas apuntan a que este aterrizaje suave de los precios se mantendrá a lo largo de 2006.
El 61,5% del PIB corresponde al sector servicios, que concentra a su vez el 65% del empleo regional. En 2005 el empleo ha crecido en torno a los 131.000 ocupados, hasta casi los dos millones, registrándose el mayor ritmo de crecimiento de los últimos años. El subsector turístico ha incidido sin
duda en esta favorable trayectoria, y la cifra de viajeros alojados en establecimientos hoteleros ha crecido a un ritmo no registrado desde 1999, cercano al 9%, obedeciendo esta mejora principalmente a la recuperación de la demanda extranjera. Esta cifra de viajeros, que ha superado ligeramente los 13,5 millones, representa casi el 58% del total de turistas en Andalucía, un porcentaje que se ha incrementado
ligeramente en los últimos años, y que aumenta hasta el 65% entre los viajeros extranjeros. Sin duda, la recuperación de la demanda procedente de Reino Unido es la principal responsable del notable avance de la demanda extranjera en Andalucía en 2005, mientras que el turismo alemán continúa sin recuperarse, aunque tras años de descensos continuados la cifra de viajeros alemanes se ha mantenido estable respecto a 2004, y se espera crezca en 2006, favorecido por las dificultades en otros destinos, como Turquía (por la gripe aviar), o Egipto (por la crisis de las viñetas). Del mismo modo, resulta destacable la recuperación de la demanda hotelera en la Costa Sol, zona que concentra la cuarta parte de los viajeros en establecimientos hoteleros en Andalucía, donde la demanda ha crecido en una cuantía similar a la media andaluza, si bien es cierto que en los últimos años la costa occidental andaluza así como la costa almeriense han registrado un despegue significativo de la demanda hotelera. Igualmente, la actividad comercial y los transportes siguen mostrando un significativo dinamismo, mostrando el comercio al por menor una mayor actividad en 2005 que en el año anterior, en tanto que el tráfico aéreo de pasajeros ha registrado uno de los mayores crecimientos de los últimos años.
Los indicadores relacionados con la demanda, y más concretamente el consumo privado, reflejan aún un notable dinamismo, si bien es cierto que empiezan a observarse signos de moderación en su ritmo de avance. Así, la matriculación de turismos ha registrado un crecimiento algo inferior al de los dos años anteriores, aunque ha crecido a un ritmo muy elevado en los últimos años, duplicándose entre 1995 y 2005. Por el contrario, los créditos al sector privado continúan registrando un crecimiento muy elevado, en torno al 30%, aunque es posible que la subida de tipos en la Zona Euro acabe afectando a su ritmo de incremento. Por otra parte, el saldo de la balanza comercial andaluza ha ido empeorando en los últimos años, alcanzando en 2005 un déficit en torno a los 3.400 millones de euros, dado el fuerte crecimiento relativo de las importaciones frente a un incremento bastante más moderado de las ventas al exterior, siendo una de las regiones con mayor déficit comercial, junto con Canarias, Murcia, Madrid o Cataluña.
La tasa de actividad se ha venido incrementando de forma similar en los últimos años, hasta alcanzar el 55% en el último trimestre de 2005 (70,5% entre la población extranjera), aumentando de forma más significativa entre las mujeres, aunque en este caso la tasa no llega a alcanzar el 45% de la población en edad de trabajar. La cifra de ocupados ha crecido a un ritmo superior al de los últimos años, superando los 3 millones a finales de 2005, destacando sobre todo el fuerte crecimiento del empleo femenino, aunque éste no llega a representar el 40% del empleo total en Andalucía. El empleo agrario ha crecido tras tres años de descensos consecutivos, y ha sido en el sector industrial donde se ha registrado un mayor incremento relativo del empleo en 2005, después de la trayectoria errática de los años anteriores. Sin embargo, es en el sector servicios donde se ha producido un mayor avance del empleo en términos absolutos y, al igual que la industria, ha registrado uno de los crecimientos más elevados de los últimos años. Por el contrario, en la construcción el incremento relativo del empleo ha sido el más bajo desde 1997, aunque repuntó de nuevo en el último trimestre de 2005 y el volumen de empleo duplica el registrado a finales del citado año. Por otra parte, hay que destacar que a lo largo del año la tasa de temporalidad (asalariados con contrato temporal en relación al total de asalariados) ha seguido creciendo, hasta el 45,6% en Andalucía, la más elevada de España. Por su parte, el paro se ha reducido un 16,3% en 2005, el descenso más acusado desde 2001, situándose la cifra de parados a finales de año en torno a los 485.000 parados, en torno a una cuarta parte del total nacional, y la más baja desde finales de 1982. Así, la tasa de paro se situaba a finales de 2005 en el 13,8%, la más baja desde finales de la década de los setenta. El paro registrado en las oficinas del INEM mostraba un cambio de tendencia en la segunda mitad de 2005, aumentando en términos interanuales desde el pasado mes de Septiembre.
Previsiones económicas
La economía andaluza continúa registrando un elevado dinamismo, y desde principios de esta década el incremento medio de la actividad económica ha sido cercano al 3,5%, creciendo en el último año casi un 4%, tasa similar a la de un año antes. En 2006 es previsible que este dinamismo continúe, si bien se estima una desaceleración del crecimiento respecto al último año, al igual que ocurrirá a nivel nacional, creciendo la actividad económica un 3,5 y 3,1%, respectivamente. Asimismo, se prevé que el empleo prosiga la tendencia creciente de los últimos años, aumentando algo menos de un 6%, si bien su crecimiento podría moderarse también respecto a 2005. En cualquier caso, sería conveniente no perder de vista la evolución de la inflación, y en torno a ésta la trayectoria de los precios del petróleo, que se prevé se mantengan altos dado que la demanda seguirá siendo fuerte.
Las previsiones anticipan que los sectores agrario y de la construcción podrían ser los que mostraran un mayor dinamismo en 2006 en términos de empleo. De este modo, la construcción puede ser de nuevo el sector que registre una mayor creación de empleo, en tanto que la agricultura seguiría mostrando un avance del empleo por segundo año consecutivo. Por su parte, tanto la industria como los servicios pueden registrar en el conjunto del año crecimientos de empleo más moderados que en 2005, con tasas en torno al 4-5%. En cuanto al paro, se estima que éste siga descendiendo a un fuerte ritmo, aunque en menor cuantía que en el último año. Así, la tasa de paro podría quedar situada a finales de 2006 en torno al 12%, alrededor de 4 puntos por encima de la media española.
Aunque en el último año algunos indicadores relacionados con el sector de la construcción han registrado una moderación en su ritmo de incremento, tales como el consumo de cemento o el empleo, en 2006 la actividad del sector puede mantenerse en niveles bastante elevados. Así, en el conjunto de la región las viviendas iniciadas pueden seguir creciendo, aunque a menor ritmo que en 2005, hasta superar las 170.000 unidades en el conjunto del año, destacando la aceleración en el ritmo de creación de empleo, que podría superar los 450.000 ocupados, al tiempo que las viviendas visadas por los Colegios de Arquitectos y la licitación pública permiten anticipar un notable dinamismo de la actividad.
El sector servicios seguirá dando muestras de un significativo dinamismo en la región y, en especial el subsector turístico, aunque el sector puede registrar en el conjunto del año un crecimiento del empleo algo más moderado que en 2005. Así, el sector servicios podría concentrar unos 2 millones de ocupados en 2006, de los algo más de 3 millones del conjunto de la economía, y mantendrá la tendencia de crecimiento estable de los últimos años. De igual modo, el movimiento hotelero en la región registrará una trayectoria favorable en el conjunto del año, aunque el crecimiento previsto de la demanda hotelera resulta inferior al de 2005, año en que se ha producido una importante recuperación del sector, con una tasa en torno al 4%, que podría ser algo superior en los primeros meses del año.
En cuanto al sector industrial, parece observarse una leve mejora respecto al último año. No obstante, el sector sigue sin dar claras muestras de recuperación, ya que, si bien el empleo puede crecer en torno a un 5% en 2006, tasa que resulta aún más significativa si tenemos en cuenta el elevado crecimiento registrado en 2005, los índices de producción continuarán registrando descensos, tanto la producción de bienes de consumo como la de inversión, aunque especialmente ésta última.
Por último, hay que señalar que las previsiones de los indicadores de consumo parecen anticipar una moderación en el ritmo de crecimiento de la demanda, aunque en algún caso se observa una ligera mejora respecto al último año. Este es el caso de la producción industrial de bienes de consumo, que podría descender en bastante menor cuantía que en 2005, y la matriculación de turismos, que crecerá a un ritmo algo superior al del último año, en torno a un 3,5%. Sin embargo, en el caso de los créditos al sector privado sí se prevé una moderación en el ritmo de crecimiento, en un contexto de cambio de
orientación de la política monetaria, con los tipos de interés ya en el 2,5%, y que algunos analistas señalan que podrían acabar 2006 en el 3%.
INDICADORES ECONÓMICOS DE COYUNTURA EN ANDALUCÍA
Últimos datos disponibles y previsiones
(Tasas de variación interanual, en %)
2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 (P)
AGRICULTURA
Empleo Agrícola -0,15 10,32 -3,75 -1,58 -0,56 3,96 8,81
INDUSTRIA
IPI General 4,25 1,32 1,51 3,27 2,05 -2,93 -1,09
IPI Bienes Consumo 0,95 3,68 1,26 2,53 3,27 -4,24 -0,67
IPI Bienes Inversión 5,16 -3,89 2,22 4,90 -0,08 -8,70 -8,69
Empleo Industrial 1,27 2,25 -0,73 3,61 -1,08 10,08 4,92
CONSTRUCCIÓN
Consumo de Cemento (1) 8,12 12,78 4,58 9,37 14,24 2,88 3,08
Viviendas Iniciadas (1) 10,14 8,46 -11,70 26,94 -10,90 14,54 5,49
Empleo Construcción 8,10 9,54 11,50 8,05 11,34 6,01 10,23
SERVICIOS
Viajeros Alojados en establecimientos hoteleros 4,65 1,26 0,84 3,92 5,76 8,69 4,42
Tráfico Aéreo Pasajeros 10,92 4,47 1,68 10,40 7,64 12,95 8,41
Empleo Servicios 6,93 4,69 5,11 4,93 5,83 7,33 4,44
INDICADORES DE DEMANDA
Matriculación Turismos -0,10 0,88 -4,84 10,27 13,26 1,33 3,43
Depósitos Privados (Datos al 4º trimestre) (1) (2) 13,24 13,17 9,05 10,32 12,69 16,23 13,23
Créditos S. Privado (Datos al 4º trimestre) (1) 18,95 13,95 15,35 18,09 23,24 31,04 21,68
MERCADO DE TRABAJO
Población Activa 2,38 -1,49 5,49 3,11 3,24 3,11 3,71
Empleo 5,51 5,59 4,19 4,51 5,17 7,11 5,72
Paro -6,36 -23,75 11,16 -2,63 -5,24 -16,32 -9,39
Tasa de Paro (3) -2,25 -5,46 1,01 -1,09 -1,52 -3,22 -1,97
Las variaciones de los datos de la Encuesta de Población Activa no están corregidas del impacto de los cambios en el cuestionario y método de entrevista en el primer trimestre de 2005.
(1) Los datos de 2005 contienen estimaciones de los últimos meses, al no estar disponibles aún las cifras definitivas.
(2) No incluye cooperativas de crédito.
(3) Diferencias en puntos porcentuales respecto al mismo periodo del año anterior.
(P) Previsiones.
Fuente: Analistas Económicos de Andalucía, Banco de España, Dirección General de Tráfico, Instituto de Estadística de Andalucía, Instituto Nacional de Estadística y Ministerio de Vivienda.
Actividad económica en las provincias andaluzas
La actividad económica registró un especial dinamismo en 2005 en la región andaluza, creciendo a una tasa igual a la del año 2004 (3,9%), si bien en algunas provincias se ha observado una moderación en el ritmo de avance con respecto al año 2004, como es el caso de Almería, Córdoba y, en menor medida, Jaén, observándose en el resto una aceleración en el crecimiento. Así, Huelva, Cádiz, Málaga y Almería han sido las provincias que han crecido por encima de la media andaluza en el último año, con tasas que oscilan entre el 4,5% de la primera y el 4% de la última, en tanto que Córdoba y Jaén han mostrado un crecimiento económico inferior al 3%, destacando así en 2005 el avance en las provincias más occidentales de la región, junto con Málaga.
Huelva es la provincia donde más creció el empleo en el último trimestre de 2005, siendo la única provincia andaluza donde la ocupación creció en todos los sectores productivos, destacando especialmente los incrementos relativos en agricultura e industria. Sin embargo, en el conjunto del año el empleo creció a un ritmo similar a la media andaluza, en torno al 7%, debido al menor avance del empleo en la primera mitad del año, y esta tasa supone una mejora respecto a 2004, mejorando igualmente en el segundo semestre del año el ritmo de crecimiento del empleo en las provincias jiennense y sevillana. Por el contrario, en otras provincias como Almería, Granada o Málaga el empleo registró un mayor crecimiento en los primeros trimestres del año, si bien en el caso de ésta última el aumento en los ocupados sigue siendo muy elevado, siendo la provincia donde más ha crecido el empleo en 2005, en algo más de un 10%, destacando el fuerte avance del sector servicios. Por último, señalar que únicamente en las provincias de Almería y Córdoba el ritmo de crecimiento del empleo se ha moderado respecto al año 2004, destacando en ambos casos el descenso de la ocupación en el sector construcción.
Por sectores, cabe señalar que el empleo industrial sólo ha descendido en el último año en la provincia de Cádiz, y se ha mantenido prácticamente estable en Córdoba, denotando un especial dinamismo en el resto de provincias, en tanto que en la construcción la cifra de ocupados ha descendido en Almería, Córdoba y Málaga. En este último caso, el descenso del empleo coincide con una disminución en el número de viviendas iniciadas, aunque la provincia malagueña sigue gozando de especial relevancia en el sector construcción, concentrando alrededor de un 25% de la producción de viviendas de la región. Por el contrario, en Almería la reducción de la ocupación en el sector coincide con un fuerte incremento en el número de viviendas iniciadas, que han pasado a representar en torno a un 20% de las viviendas iniciadas en Andalucía.
Por su parte, el subsector turístico andaluz ha registrado una importante mejora en el último año, destacando sobre todo la recuperación de la demanda hotelera en Málaga, así como el fuerte crecimiento en Huelva, o la aceleración en el ritmo de aumento en Granada o Sevilla. Únicamente en Almería y Jaén se ha producido un descenso en el número de viajeros alojados en establecimientos hoteleros, de ahí que el empleo en el sector servicios haya crecido, en general, a un elevado ritmo, exceptuando el caso de Almería.