La ministra de Sanidad visitó Ceuta 16 días después de la crisis migratoria, defendió que no hay colapso sanitario y fue recibida con abucheos. El PP pide su dimisión.
La ministra de Sanidad llegó a la ciudad autónoma 16 días después de la entrada masiva de inmigrantes de finales de julio, defendió que el sistema “resiste” pese a la tensión asistencial y fue recibida por profesionales sanitarios con reproches. El PP, a través de Elías Bendodo, ha reclamado su dimisión.
La ministra de Sanidad, Mónica García, viajó este domingo a Ceuta para conocer de primera mano la situación del sistema sanitario tras la entrada masiva de inmigrantes registrada los días 30 y 31 de julio. Se trata de su primera visita a la ciudad autónoma desde el estallido de la crisis, y llega más de dos semanas después de que el Colegio Oficial de Médicos y la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM) reclamaran su presencia “directa y urgente” sobre el terreno.
Mónica García dice que es «xenófobo» identificar «inmigración y enfermedad» tras aparecer casos de tuberculosis y sarna
Una agenda entre despachos institucionales y centros sanitarios
La visita comenzó con un encuentro con el delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez, y con la directora del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), Isabel Muñoz. A las 12.30 horas, la ministra se reunió con el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, en el Palacio de la Asamblea. La agenda incluía además paradas en el Centro de Salud Otero y en el Hospital Universitario de Ceuta, donde estaba previsto que se reuniera con la Junta de Personal, con representantes del Colegio de Médicos y con organizaciones sociales, antes de comparecer ante los medios en la sede de la Delegación del Gobierno.
Niega el colapso pese a reconocer “tensión asistencial”
Durante su comparecencia, García sostuvo que el sistema sanitario ceutí se encuentra en el nivel uno del plan de catástrofes y rechazó que pueda hablarse técnicamente de colapso. “No existe un colapso sanitario en Ceuta”, afirmó, aunque sí admitió una situación de tensión asistencial y un sobreesfuerzo notable por parte de los profesionales, especialmente en Urgencias, Medicina Interna, algunas plantas quirúrgicas y Atención Primaria.
La ministra defendió que, en estas dos semanas y media, no se ha obligado a ningún sanitario a interrumpir sus vacaciones ni a cambiar de área para cubrir necesidades del dispositivo, y recordó que el Gobierno ha contratado a más de 60 profesionales adicionales para reforzar la atención hasta el 31 de agosto. Llegó a advertir de que utilizar la palabra “colapso” puede resultar alarmista y disuadir a algunos ceutíes de acudir a un centro de salud u hospital pensando que no van a ser atendidos.
Los datos que maneja el Ministerio
Según las cifras aportadas por la propia García, en los últimos quince días han sido atendidos 5.800 migrantes, de los que 3.500 recibieron asistencia en Atención Primaria y 2.300 en el hospital. El primer día se registraron 1.149 asistencias, una cifra que según la ministra se ha reducido en torno a un 70%, hasta las 193 del pasado sábado, con una media aproximada de 300 atenciones diarias y oscilaciones entre 200 y 400.
Sobre la situación hospitalaria, la ministra señaló que hay 101 personas ingresadas, de las que 28 son inmigrantes, en un centro cuya capacidad ordinaria de 175 camas se ha ampliado hasta 212. A su juicio, esto sitúa la ocupación en torno a la mitad de la capacidad total, lejos de un escenario de colapso.
Recibimiento con abucheos
A su salida de la Delegación del Gobierno, García fue recibida por parte de los presentes con abucheos y gritos que reclamaban su dimisión y la tildaban de “traidora”, en un ambiente de clara tensión con el colectivo sanitario, que en las últimas semanas ha denunciado reiteradamente el desgaste del personal y la falta de una respuesta más contundente por parte del Ministerio.
El PP reclama su dimisión
Las palabras de la ministra llegaron horas después de que el vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local del PP, Elías Bendodo, exigiera públicamente su marcha. Bendodo atribuyó a García la responsabilidad del que considera un colapso sanitario en la ciudad, criticó que hubiera tardado más de dos semanas en desplazarse hasta Ceuta y afirmó que las urgencias están atendiendo alrededor de 500 personas diarias, cinco veces más de lo habitual. El dirigente popular calificó de insuficiente el refuerzo de personal anunciado por el Ministerio y acusó a los sucesivos ministros que han visitado la ciudad durante la crisis de limitarse a hacer “la foto”.
Riesgo epidemiológico y polémica por la tuberculosis
García informó de que se están realizando estudios diagnósticos y epidemiológicos ante varios cuadros febriles e intestinales detectados entre la población migrante, con 18 casos de gastroenteritis confirmados y pruebas específicas para descartar casos de tuberculosis. La ministra calificó el riesgo epidemiológico de moderado para los propios migrantes y bajo para el resto de la población ceutí, y defendió que existen circuitos sanitarios diferenciados para evitar contagios. Rechazó, además, cualquier vínculo entre inmigración y enfermedad, al que calificó de injusto y xenófobo, si bien ya se ha confirmado que una de las personas que cruzó la frontera estaba siendo tratada de tuberculosis.
Antecedentes: semanas de reclamaciones
La visita llega después de que el presidente del Colegio de Médicos de Ceuta enviara una carta a la ministra, el pasado 7 de agosto, alertando de una “situación excepcional” en el sistema sanitario. En su respuesta, García ya había defendido que el presupuesto de INGESA para Ceuta y Melilla se ha incrementado un 70% desde 2018 —de 246 a 416,7 millones de euros— y que solo desde 2023 se han invertido más de 13 millones de euros en equipamiento e instalaciones en el Área de Salud de Ceuta, con una plantilla facultativa del Hospital Universitario que ha crecido un 11,85% en el mismo periodo.
Próxima parada: la visita de Elma Saiz
La visita de García precede a la de la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, que llegará este lunes a Ceuta para reunirse con Vivas y comparecer también ante los medios, en la que será la última de una serie de desplazamientos de miembros del Gobierno a la ciudad autónoma desde el inicio de la crisis migratoria.