LA EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA DE ABELARDO MORELL SE CLAUSURÁ CON MÁS DE 6000 VISITAS
Más de seis mil visitas se han contabilizado en la Sala de exposiciones Alameda desde que se inaugurara la exposición de fotografías de Abelardo Morell el pasado 24 de junio. La exposición del artista cubano se convierte así en una de las más visitadas de la temporada, teniendo en cuenta que desde el pasado día 10 de agosto, la sala ha permanecido cerrada al público debido a unas obras de acondicionamiento que se han realizado en el local expositivo. La Sala Alameda ha acogido esta magnífica exposición con más de un centenar de fotografías, que han constituido la primera muestra retrospectiva que se organiza en España de Morell (sólo en Barcelona se había mostrado una parte de las mismas a mediados de los 90), lo que da cuenta de la evolución estética de este artista pionero, cuya obra forma parte de colecciones como las de Museo de Arte Moderno de Nueva York, la Galería Nacional de Arte de Washington, el Museo de Arte Moderno de San Francisco, el Art Institute de Chicago y las universidades de Ithaca, Yale, Cambridge y Harvard, centros en los que expone normalmente desde los 70 junto a otros como la Galería de los Uffizi en Florencia.
La retrospectiva arranca con uno de los grandes atractivos de la propuesta: una serie de fotografías realizadas por Morell (que llegó a Nueva York desde Cuba con sus padres todavía niño, tras la crisis de Bahía de Cochinos) entre los años 60 y 70 y que el artista ha cedido por primera vez desde que las tomó para ser mostradas. Entre este grupo de instantáneas y las siguientes median unos años de interrupción voluntaria de la tarea creativa. El nacimiento de su hijo Brady en 1986 le devolvió la pasión creadora y retomó su carrera en el punto de la intimidad y la familia, del retrato, el juguete y los ángulos próximos. Sin embargo, una de las facetas más interesantes de Abelardo Morell queda reflejada en la serie Cámara oscura, donde viaja a la pura esencia de la fotografía –fue el primero en retratar, en 1991, el proceso de producción de la imagen fija– y donde emplea este medio en combinar exteriores e interiores en una misma instantánea, un apunte experimental culminado sin embargo con una técnica de respetada artesanía.
Completan la retrospectiva una serie dedicada a los libros, con aproximaciones inéditas a pliegues y texturas en un homenaje del artista a su obsesión particular; un conjunto de ilustraciones realizadas para una edición especial de Alicia en el País de las Maravillas que combina dibujo y fotografía; recreaciones de objetos combinados con líquidos, rocas y diversos materiales; y otras series dedicadas a museos, escenarios teatrales, billetes y monedas, postales antiguas y espejos. Todo un festival de luz y contraste en blanco y negro que ha permitido descubrir a los malagueños a un verdadero maestro de la técnica fotográfica.