EXPOSICIÓN DE MARINAS DE FRANCISCO OJEDA EN LA SALA NOBLE
La exposición: Mirando al mar
La exposición nos muestra la vida de la zona portuaria de la ciudad con su ajetreado ritmo. Instantáneas personales de distintos momentos y épocas en las que el puerto se convertía en un ir y venir de barcos.
El puerto de Málaga tuvo siempre una vida de animado ritmo mercantil, que se intensificaba en la llamada época de la vendeja. A finales del verano los muelles se veían abarrotados de barriles de vino y de carros faeneros que afluían al puerto desde las bodegas y los almacenes de la ciudad. Barcos de distintas procedencias atracaban junto a los muelles de Canovas y Heredia, mientras las barcas de pesca componían animadas imágenes marineras en torno al Muelle Viejo. Estas fueron las impresiones en torno al mar que alimentaron la infancia de Ojeda Villarejo, junto con los cuadros del patrimonio artístico familiar de marinistas malagueños del XIX, como Emilio Ocón, Gómez Gil, Enrique Florido y Verdugo Landi.
El autor de esta muestra ha dedicado gran parte de su tiempo de ocio a la navegación a vela. El Club El Candado de Málaga, la Federación Andaluza de Vela y gran parte de los puertos deportivos de Andalucía, saben de su dedicación al mar.
Retirado ya de la práctica deportiva, Ojeda Villarejo decidió ponerse a pintar el mar. Un mar generalmente visto desde el puerto de Málaga y desde las playas de la Malagueta, espacios muy próximos a esta Sala Noble del Hospital Noble donde expone sus marinas.
Instalado en la nostalgia, Ojeda Villarejo hace que sus cuadros sean un referente de aquel Puerto de Málaga regularmente repetido en las imágenes de su mayor esplendor, con los que cierra el ciclo de una larga lista de marinistas malagueños que comenzara hace más de un siglo.
Las inquietudes artísticas de Francisco Ojeda Villarejo comenzaron con el cine para continuar con la pintura y la novela. Como realizador de cortometrajes tiene títulos como, El cráneo, Anabel, Bornoy sucesivamente y De la Alcazaba al Ksar; como operador de cámara participa con la productora Mino Films en los documentales, Marinistas malagueños, La cueva de la Pileta, Museo de Benalmádena, Medusa y Málaga y Picasso.
A partir de 1988, en que expone por primera vez sus marinas en el Real Club Mediterráneo de Málaga, ha celebrado una docena de exposiciones, generalmente en Málaga, entre las que destacan las celebradas en las salas de Arte del Liceo (1993), de Unicaja (1996), Galería Pablo Ruíz (2001 y 2005) y Club Náutico de Marbella (2007). En 1996 fue especialmente invitado por la Caixa de Pontevedra para llevar su mar malagueño a las costas gallegas.
Su afición literaria, la sensibilidad de sus profundas raíces malagueñas y su cultura del mar, terminaron finalmente por encauzarle como escritor hacia la novela histórica. En su primera novela publicada, Xabier el Navarro, estaba presente una minuciosa documentación histórica sobre los Gálvez de Macharaviaya, que sustenta los escenarios marítimos donde transcurre la acción. Su segunda novela Balbo de Gades, basa su argumento en la ilustre familia gaditana de los Balbo, dos de cuyos miembros fueron importantes personajes en la Roma del siglo I a.C.
En su tercera novela, en proceso de edición, el autor retorna a las costas malagueñas para desarrollar sus historias de ficción.