Para ello, se ha contado con la colaboración de los alumnos de la Escuela de Arte San Telmo que serán quienes expliquen la exposición a los grupos escolares en su recorrido por las distintas salas. Las visitas están orientadas sobre todo hacia alumnos de secundaria (de 12 a 16 años) y se realizarán desde el 27 de octubre al 20 de noviembre (de martes a viernes). Los colegios e institutos interesados pueden contactar y solicitar cita a través de los Servicios Educativos del Ayuntamiento en el teléfono 952-128856/128862 de 8,30 a 15 horas.
Suso de Marcos. De lo humano y lo divino es una muestra antológica en la que se ofrece una selección representativa de los trabajos realizados por el artista Suso de Marcos en las últimas tres décadas. En la muestra se recogen alrededor de 90 obras. La mayor parte de ellas son esculturas, tanto religiosas como profanas. Además pueden también verse dibujos y maquetas. La muestra estará abierta hasta el 22 de noviembre y podrá visitarse en las Salas Temporales del Museo del Patrimonio Municipal (Subida a la Coracha) de martes a domingo, de 10 a 15 horas y de 17 a 21 horas.
En esta exposición se puede observar la dualidad que se presenta en toda la trayectoria artística del escultor Suso de Marcos, enmarcada en resolver una semántica de los materiales a través de la figuración (imaginería) o de un recalcitrante acento vanguardista (abstracción). Son obras que se presentan en muy diversos materiales: resinas, metacrilatos, hormigón, arena, telas, pastas de arroz, carbón natural, acero, bálsamo solidificado, áridos, algodón…
SUSO DE MARCOS
Nace en Boimorto (La Coruña) en 1950, y es a través del taller de carpintería de su padre como tiene contacto con el mundo de la talla de la madera. Al cumplir los 17 años se traslada a La Coruña donde realiza sus primeros estudios en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, y comienza a trabajar en un modesto taller de artesanía. Completará sus estudios en la Escuela Central de Artes y Oficios de Madrid, que alternará con los talleres de escultura de Pau Paissa y Augusto Ortega Bru. Su afán por conocer todo lo relacionado con las vanguardias artísticas del momento le lleva a viajar por Italia, Yugoslavia, Grecia, Inglaterra y Francia.
En Madrid monta su primer taller, recibe encargos y organiza sus primeras exposiciones. En 1979 se traslada a Málaga para ocuparse del apartado de talla, en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos, pero al poco tiempo sus inquietudes creativas le harán proyectar la creación de la disciplina de Talla Artística y Madera, que superará el límite artesanal que en principio estaba concebida su labor docente. Su gran preocupación por la cultura le llevó a crear el “Premio de Escultura Suso de Marcos”, y a patrocinar una serie de ayudas al estudio para los alumnos de su pueblo natal. Es Académico de Número de la Real Academia de San Telmo de Málaga, Miembro Correspondiente de la Real Academia Gallega de Bellas Artes, y Académico Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla.
DE LO HUMANO
La exposición se ha dividido en dos aspectos, tal como señala el comisario, Antonio Abad, en sus textos: lo humano y lo divino. Refiriéndose al primero de éstos, Abad sostiene que “en sus primeras abstracciones la masa comienza a modelar el espacio. Sus figuras entonces aparecen como ensimismadas, como envueltas en ellas mismas, pero al mismo tiempo sacudidas de la total representación… Digamos que a esta etapa continúan otras hasta conseguir introducir en su estatuaria los más diversos materiales: resinas, metacrilatos, hormigón, arena, telas, pastas de arroz, carbón natural, acero, bálsamo solidificado, áridos, algodón y un largo etc.; todo ello para explorar nuevos lenguajes cuyos resultados se erigen a su vez en objetos artísticos autónomos. En definitiva, son esculturas que se definen por el material empleado y que se alejan a través de la valoración del espacio, las estructuras geométricas y el análisis de las formas de cualquier ornamento complaciente. En su obra más reciente se advierte un intento de darle a la palabra una forma distinta a la escritura, sirviéndose de textos literarios de distintos autores.
… Y LO DIVINO
En la estatuaria religiosa de Suso de Marcos, según señala el comisario de la exposición, “ hay que considerar dos vías: una de carácter sacro (obras para ser instaladas en los templos donde se permite ciertas licencias abstraccionistas), y otra de carácter procesional, cuyos presupuestos estéticos se verán sometidos a los gustos de Hermandades y Cofradías, para las que los cánones de la imaginería del Barroco andaluz del siglo XVII son sus únicos referentes. En la primera, Suso enlaza la tradición y la innovación técnica dentro del realismo dogmático impuesto por el Concilio Vaticano II, llevando a cabo una aproximación a la abstracción. La otra vía, la procesional, ocupa un lugar preferente dentro de su producción de imágenes religiosas (más de 150) que ha conseguido sacudirse determinadas influencias. Su deseo de innovación lo alejan de la estética neobarroca imperante, de ahí que sus imágenes presenten como novedad cierta ascendencia renacentista.