“Paul Bowles amaba la literatura y la poesía, y por ello sus composiciones musicales, desde obra para teatro y cine hasta canciones con textos de poetas amigos, de la Generación Beat, de Jane y suyos, es música para la voz. Era un compositor de textos”. Así describió esta mañana la mezzosoprano Ana Häsler el núcleo del recital que junto al pianista Enrique Bernaldo de Quirós presenta a las 21.00 horas de hoy al público del Teatro Echegaray. Paul Bowles y España reúne por primera vez la totalidad de sus canciones españolas y francesas dentro de un entorno de compositores que lo complementan y enriquecen como Silvestre Revueltas, Manuel de Falla, Antón García Abril, Miquel Ortega o Ernesto Lecuona. El concierto, incluido en el ciclo del Instituto Municipal del Libro El mundo de los Bowles, recoge unas canciones que resumen la trayectoria de un escritor que antes fue compositor, “un músico versátil, difícil de ubicar en un estilo uniforme”, según Bernaldo de Quirós. Antes del recital (19.30 horas), se podrá asistir a la presentación y proyección del audio-documental de Óscar Martín Centeno Déjala que caiga.
Algunos de los temas habían sido ya presentados al público, como las cuatro canciones de Lorca musicadas por Bowles, que interpretó Ana Häsler en Tánger en 1998 en la que fue quizás la última salida de su casa del escritor, que murió el año siguiente, como ella misma contó. Sin embargo, ésta es la primera vez que se graban sus temas españoles y franceses, que acaban de salir al mercado en el álbum Paul Bowles y España (Columna Música), registrado el mes pasado y que ha salido del horno hace menos de una semana. El recital y el disco fueron presentados esta mañana en una rueda de prensa en la que estuvieron los dos músicos; el delegado de Cultura, Miguel Briones, la gerente del Cervantes/Echegaray, Charo Ema, y la directora de la discográfica Columna Música, Núria Viladot.
En Paul Bowles y España se escucharán composiciones del escritor neoyorkino afincado en Tánger sobre textos populares españoles, de Lorca, de Cocteau o de George Linze. Compuestas las canciones españolas en los años 30 y las francesas en los 40, las unas en Nueva York y San Francisco y las otras ya en el Viejo Mundo, las ibéricas con más guiños al jazz y a la música afroamericana y las galas más sofisticadas y con matices postimpresionistas, todas ellas dan fe de la diversidad y riqueza de matices del Bowles músico, como explicó Bernaldo de Quirós. Ana Häsler también cantará textos de su hermano Rodolfo Häsler (musicados por Miquel Ortega, y que sonarán en estreno absoluto), José Viñals (García Abril) o Juana de Ibarbourou (Lecuona), que redondearán el homenaje a un creador que se consideraba a sí mismo músico ante todo. La mezzo interpretará también las canciones populares de Falla en un explícito homenaje a su maestra, Teresa Berganza. Häsler, último eslabón de una familia ligada por fuertes lazos de amistad con el escritor y compositor, también destacó que el concierto permitirá poder escuchar “Voici la feuille”, única canción con música y texto en francés de Bowles.
Paul Bowles (Nueva York, 1910 – Tánger, 1999) amaba la tradición oral popular y realizó, de la mano de su maestro Aaron Copland, sus primeros viajes de estudios a Europa en los años treinta del pasado siglo: España, Berlín, París (donde fue alumno de Nadia Boulanger) y, más tarde, al Sáhara, Marruecos, México, Cuba o Ceilán. A España llegó interesado por conocer a Falla y profundamente impresionado por la obra de Lorca. La mayoría de sus ‘Canciones españolas’ son sobre textos del poeta, y compuso una zarzuela basada en Así que pasen cinco años, además de la ópera Yerma (inédita por problemas de derechos de autor) convirtiéndose así en uno de los compositores que más ha musicado la obra del granadino.
Ana Häsler y Enrique Bernaldo de Quirós
Suiza nacida en La Habana, la mezzosoprano Ana Häsler continúa la estela de su maestra la gran Teresa Berganza. De intensa actividad en el repertorio sinfónico (ha actuado con la práctica totalidad de las orquestas españolas así como con agrupaciones internacionales de prestigio), es también una consumada liederista, especializada en el repertorio alemán y francés desde el Romanticismo hasta el siglo XX, y ha intervenido en numerosas óperas. Häsler ha estrenado obras de García Abril, Miquel Ortega, Cristóbal y Pedro Halffter, Claudio Prieto y Paul Bowles, y ha grabado la ópera Don Quijote de Cristóbal Halffter y las Canciones negras de Xavier Montsalvatge. En 2009 Ana Häsler fue invitada a inaugurar la Caja Mágica de Madrid convirtiéndose, así, en la primera cantante lírica que actuó en este recinto. Junto a Enrique Bernaldo de Quirós, y además del recital sobre Paul Bowles, participará en el Ciclo Componer bajo el III Reich de la Fundación Juan March.
Premiado en concursos internacionales tan importantes como Fundación Guerrero (Madrid); ‘Ciutat De Mallorca’, ‘Viotti-Valsesia’ (Italia) o “Cidade Do Porto (Portugal), entre muchos otros, Enrique Bernaldo de Quirós es uno de los pianistas españoles más destacados de su generación. Nació en Moscú, y se formó principalmente en el Real Conservatorio Superior de Música y en la Escuela Superior de Música ‘Reina Sofía’ de Madrid. Su interés por la Música Antigua le llevó a estudiar órgano con Anselmo Serna, y recibió lo mejor de la tradición pianística rusa a través de su profesora Galina Eguiazárova. Ha actuado en importantes festivales y salas de Alemania, Rusia, Italia, Portugal, Suiza, Serbia, Marruecos y Oriente Próximo, así como en los principales auditorios de España. Ha grabado para Catalunya Música, RNE y TVE, y desde 2009 trabaja en estrecha colaboración con la cantante suiza Ana Häsler, con la que lleva a cabo una intensa actividad concertística.
Paul Bowles
Escritor, viajero infatigable, neoyorquino (1910) de nacimiento y tangerino de larga adopción, la primera gran pasión de Paul Bowles fue la música. Tras unos años dedicados a la poesía, compuso piezas musicales para obras de teatro y ballet. Olvidadas durante años, estas piezas se revitalizaron en el circuito cultural europeo y americano a finales de los noventa, interpretándose y grabándose de nuevo. Pero fue la literatura la que dio fama mundial a Bowles. El cielo protector, Déjala caer, La casa de la araña y varias colecciones de relatos cortos son consideradas entre las mejores obras de autor americano del siglo pasado. En 1938, Paul Bowles se casó con la escritora Jane Auer. Tras viajar por México, Centroamérica y Europa, el peculiar matrimonio Bowles se instala definitivamente en Tánger, ciudad del entonces Marruecos español. Entre historias de relaciones marcadas por la magia y el misterio, la salud de Jane se fue deteriorando hasta sufrir crisis nerviosas y un infarto cerebral. Internada en un sanatorio de Málaga, falleció y fue enterrada en 1973. Tras su revitalización popular como escritor, Paul viajó esporádicamente a París, Madrid y Nueva York, aunque permanecía recluido la mayor parte del tiempo en Tánger, donde falleció en 1999. Los Bowles mantuvieron hasta su muerte una estrecha relación con nuestro país, que concebían como universo cultural fascinante.