Al igual que en este último caso, este encasillamiento no debe ocultar la trayectoria de Wim Mertens, que bebe de las fuentes del minimalismo norteamericano, ese que va de Steve Reid a Philip Glass. Pero esto ha sido sólo el punto de partida de una discografía dominada por el riesgo y las aproximaciones a la vanguardia que le han llevado a colaborar con artistas multidisciplinares como Jan Fabre.
Desde 1980 ha compuesto numerosas obras en diferentes formatos, desde canciones breves y accesibles hasta ciclos complejos de tres y cuatro partes. Han sido piezas para formaciones diferentes, desde piano solo hasta orquestas de cámara, a menudo con orquestaciones inusuales, originales y sorprendentes, que se han visto registradas en más de 25 álbumes.
Compositor también de bandas sonoras de películas (“El vientre del arquitecto” de Peter Greenaway) y de música para teatro (“The Power of Theatrical Madness”, de Jan Fabré), Wim Mertens logra una cualidad narrativa en sus composiciones que marca la evolución de canciones instrumentales a vocales e ilustran el interés creciente de Mertens hacia la voz humana.
Mertens toca el piano y la guitarra clásica y a veces canta en una característica tonalidad aguda, utilizando un lenguaje personal e imaginario. El artista, consciente de la calidad corrupta que puede llegar a tener el lenguaje, crea la parte vocal con sonidos no semánticos que recuerdan al francés antiguo o al latín. Y es que para Mertens la música no es sino un vehículo para llegar más allá, un elemento de trascendencia pura que nos invita a compartir, y por medio del cual desea reflejar la época que le ha tocado vivir.
Mañana jueves 5 de junio Wim Mertens (piano, voz) actúa en Territorios Sevilla en formato dúo junto a la increíblemente enérgica violinista Gudrun Vercampt, un directo inolvidable en el que interpretan temas extraídos de diversos álbumes, entre ellos el disco “Un respiro” y el más reciente “Receptable” (2007). Las actuaciones en vivo siempre han sido una faceta muy importante en el trabajo de Wim Mertens, que ha ofrecido innumerables conciertos como solista, en dúo o con su ensemble por toda Europa, América del Norte y Central, y en Japón.
Más sugerente que nunca, Wim Mertens nos invita ahora a un viaje a su percepción orquestal, sin abandonar su pasión por la voz, no sólo como instrumento sino como auténtica guía para el piano y la instrumentación. Con todo ello, y muy especialmente en directo, Wim Mertens demuestra, al cumplirse 25 años de carrera musical, que hoy en día la composición puede estar estrechamente ligada a la propia “performance”.
Después de los exitosos conciertos de Gilberto Gil y Matthew Herbert, que protagonizaron los primeros conciertos del ciclo Territorios Tres Culturas, Wim Mertens está invitado a repetir mañana jueves a las 22’30 horas. Será la tercera y última cita en la Fundación Tres Culturas, el Pabellón Hassan II, convertido en espacio escénico de conciertos del Festival Territorios Sevilla 2008.
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